
No era la primera maqueta que ven los neoyorquinos. Quizás por eso no hubo autoridades ni estrellas de la arquitectura. Richard Rogerts, Norman Foster y Fumihko Maki, responsables de los diseños, enviaron a sus segundos para la presentación. Aún así, Avi Schick, presidente de la Corporación para el Desarrollo del Bajo Manhattan, dijo contar con la promesa del gobernador , Elliot Spitzer, de que «no habrá más falsas promesas ni más falsos principios».
Lugar sagrado
Entre el polvo que levantan las grúas y las excavadoras de la 'Zona Cero' se encuentran de algún modo 1.145 personas de las que nunca se encontró ni un minúsculo fragmento de hueso que entregar a sus familias. Por eso la planta de las Torres Gemelas será el lugar sagrado del recién bautizado 'National September 11 Memorial and Museum at the World Trade Center', rodeado de árboles para preservarlo del ruido mundanal, y abrazado por la espiral que formarán a su alrededor las tres torres 'in crescendo' anunciadas ayer.
La más alta de las tres será la número dos, con 79 pisos, diseñada por Foster, que seguirá en tamaño a la Torre de la Libertad y formará el ángulo giratorio del complejo. Un corredor en forma de cruz permitirá recorrer las entrañas del edificio y lo abrirá visualmente hacia el exterior. En la punta recortada transversalmente, cuatro gigantescos rombos iluminados lo convertirán en un símbolo del horizonte de Manhattan. La Torre 3, de 71 pisos, presumirá de transparencias, con ascensores exteriores que mostrarán a los agitados 'brokers' de Wall Street camino de sus oficinas, mientras que la 4, obra del arquitecto japonés, tendrá un muro de granito negro en el lobby que reflejará el memorial para que nadie olvide la tragedia sobre la que se erigirán sus 64 pisos.






