Miembros de Justicia y Desarrollo esperan los resultados. /EFE
El Partido Justicia y Desarrollo (PJD), islamista moderado, ha anunciado que las primeros recuentos apuntan a que sólo se harán con 54 de los 325 escaños de la Cámara de Representantes, la Cámara Baja del legislativo marroquí, con lo que obtendrían un apoyo mucho menor al inicialmente esperado.
Los dirigentes del PJD han acusado a los partidos tradicionales de ser responsables de las irregularidades que habrían costado a la formación el triunfo esperado. Los islamistas lograrían así tan sólo trece escaños más que en la pasada legislatura, según estas estimaciones, a pesar de que los sondeos auguraban una aplastante victoria del PJD.
Los electores marroquíes votaron este viernes en unos comicios en los que la tasa de participación ha retrocedido respecto a 2002 y se queda en el 41 por ciento. Este es el dato de participación más bajo de la historia de Marruecos, donde el desinterés ha ido creciendo a lo largo de las elecciones. En 1984, el porcentaje de participación fue oficialmente de 67,43 por ciento.
Los resultados del Partido Justicia y Desarrollo (PJD), que partía como favorito, es el otro de los interrogantes de estas elecciones, las segundas que se celebran bajo el reinado del rey Mohammed VI desde su llegada al trono, en julio de 1999.
El PJD confiaba en ser el más votado de los 33 partidos políticos que se presentan, pero la sorpresa podría venir de las zonas rurales, donde el Movimiento Popular (MP, centro-derecha), fusión de tres antiguas formaciones, cuenta con gran apoyo, principalmente en las regiones de habla bereber.
La alianza de izquierda
Tres partidos de extrema-izquierda formaron coalición para intentar mejorar sus resultados electorales. El lema de su campaña fue "La alianza de la izquierda" y estaba centrada en la necesidad de una reforma urgente de la actual Constitución, juzgada "antidemocrática".
Por primera vez observadores internacionales han supervisado unas elecciones legislativas en el país, también vigiladas por una red asociativa marroquí compuesta por 800 ONG.
Los votantes han acudido a las urnas para elegir a 295 diputados en 95 circunscripciones y otros 30 diputados en una "lista nacional" separada, con el fin de asegurar una cuota de representación femenina.
Las formaciones políticas participantes se han dividido en tres grandes tendencias: los islamistas, entre los que se encuentra el PJD, los partidos de la actual coalición gubernamental y la izquierda no oficialista.
Mañana serán anunciados los resultados del escrutinio aunque el nombramiento del primer ministro es competencia exclusiva del rey, sin obligación de respetar los resultados de los comicios. El que sea nombrado por el monarca deberá entablar negociaciones con los partidos más votados para formar una coalición de gobierno.
El sistema proporcional en vigor no permite a ninguna formación gobernar con mayoría absoluta.