
Rajoy, que participó en Marbella (Málaga) en el acto de celebración de los 100 primeros días de gobierno del PP en el municipio, ha manifestado en su intervención que "quiere y siente la bandera española", y ha mostrado su "profunda admiración por lo que está haciendo la alcaldesa de Lizartza", que ayer izó la bandera española en la balconada del Ayuntamiento. En este sentido, ha hecho hincapié en que la bandera "es la de todos", y que es las que une a los españoles y de la que todos están "orgullosos", por lo que insistió en que "tiene que ondear en todos los ayuntamientos de España".
Asimismo, Rajoy ha señalado que él, como gallego, "siente la bandera de Galicia, pero como español siente la bandera de España que une a millones y millones de compatriotas". El líder de los populares ha afirmado, además, que trabajará para defender "la España constitucional, la unidad de la nación, el Estado de las Autonomías, la igualdad de los españoles, y que no haya enfrentamientos entre españoles y comunidades".
Negociación con ETA
Por otro lado, Rajoy ha calificado de "disparate" la negociación con organizaciones terroristas, ya que, según ha subrayado, "todo el mundo sabe que una organización terrorista puede hacer daño, pero no le puede ganar la batalla a una nación de más de 44 millones de ciudadanos". El presidente del PP ha sentenciado que "hoy todos el mundo sabe que, al menos, hay un partido político en España que, en las duras y las maduras, defiende principios y convicciones, y que a veces tiene la razón".
Asimismo, ha lamentado que Zapatero "cambió de criterio", momento en el que el propio Rajoy "le advirtió" sobre su decisión. Rajoy ha recordado que, por sus advertencias, él y el PP "fueron criticados hasta la saciedad". "Decían que nos habían dejado solos y era verdad, todo el mundo se apuntó a la frivolidad de Zapatero", ha asegurado.






