Apenas tres meses después de ser difundido este documento entre las bases de la organización terrorista comenzaron a registrarse los ataques en el País Vasco francés, lo que lleva a responsables policiales galos a expresar el temor de que los actos de violencia que se están registrando contra las inmobiliarias y el sector turístico estén alentados desde la sombra por ETA. Desde que en marzo se iniciara la serie de ataques son ya más de treinta los incidentes registrados.
El texto elaborado por ETA traza una estrategia que se basaba en dos puntos: el primero consistente en promover lo que llaman la "institucionalización de Ipar Euskal Herria" para tratar de conseguir una institución política propia para ese territorio. ETA entiende esa institución como el primer paso para llegar a la unión con el País Vasco español y constituir la "Euskal Herria independiente". El segundo eje de actuación marcado por ETA tiene el significativo título de "atacar la colonización y asimilación del Estado francés. Crear contradicciones a la estructuración de Francia". En ese documento se afirma que "la estrategia de colonización y asimilación que el Estado francés ha mantenido con Euskal Herria ha tenido graves consecuencias para nuestro pueblo".
La banda etarra afirma que "hay que romper el mensaje del Estado francés". "El conflicto está en toda Euskal Herria porque es en toda Euskal Herria donde se vulneran los derechos colectivos", afirma ETA de manera significativa. La relación de líneas de actuación marcadas por ETA continúa señalando que hay que "dejar en evidencia la necesidad de competencias en cada área. Desarrollar una dinámica de presión permanente del Estado francés. Romper la imagen de normalización. Debemos descubrir la responsabilidad que siempre ha tenido en el conflicto de Euskal Herria. Hay que solucionar los diferentes problemas sectoriales con la estrategia de la construcción de Euskal Herria, impulsar la solidaridad nacional (Cámara de Agricultura, la situación del euskera, industrialización, la grave situación de algunas ikastolas, impulsando la utilización de todas las formas de lucha".
Organización por áreas
ETA afirma que "tenemos que iniciar luchas sectoriales para buscar la implicación de la población y atraer su atención. Tenemos que organizarnos por áreas y buscar el enfrentamiento para hacer una lista de los problemas que hay que arreglar y para que la población abra los ojos ante ellos. Hay que dejar en evidencia al Estado francés y sus límites. La izquierda abertzale, de cara a la sociedad, conseguirá la credibilidad en las luchas sectoriales. Tenemos que buscar el enfrentamiento con el Estado francés en las luchas sectoriales". La propia banda terrorista aconseja no dispersar esfuerzos y señala aquellos sectores en los que sus seguidores deben centrarse para que su fuerzas "sean efectivas".
Los temas de confrontación señalados por la banda son el "euskera, la precariedad (social, económica), suelo y especulación de la vivienda". Pero todavía precisa mucho más: "Viendo la evolución de la situación de Ipar Euskal Herria, nuestra prioridad debe ser enfrentarnos a la desestructuración actualmente en vigor. Por ello el tema del suelo y de la vivienda deberá ser el eje principal". "Situaremos el tema de la especulación en el centro del debate político de forma cruda y violenta -añade ETA- Porque es un verdadero problema social, económico y político".
"Los ciudadanos están cada vez más enfadados porque la lógica de la especulación está obligando a que los ciudadanos se marchen fuera -escribe ETA en el mismo documento-. (...) Es imposible conseguir suelo o vivienda a precios asequibles y tampoco lo es alquilar una vivienda a un precio o condiciones bajas. La política de asimilación del Gobierno francés está en el origen de este grave problema social y económico. Porque bajo la careta de la especulación se percibe la asimilación de Euskal Herria: los ricos se están instalando en las tierras vascas. Nos imponen su nacionalidad y su modelo social. Una economía basada en el turismo, incrementa el sometimiento respecto a Francia. Se está produciendo una sustitución de la población. El proceso de minorización no cesa".
Violencia
Precisamente, la mayor parte de los ataques de violencia callejera perpetrados en el País Vasco francés están dirigidos contra el turismo, las inmobiliarias y los bancos relacionados con estos sectores económicos. La reiteración de los ataques y el incremento de la potencia de los artefactos -uno de las bombas desactivadas contenía quince kilos de clorato- ha alarmado a los responsables de la seguridad francesa, que han incrementado los efectivos policiales que se ocupan de la investigación de esta sucesión de atentados.
Un responsable policial francés señala que en los ataques cometidos hasta ahora se pueden diferenciar tres niveles de violencia: el primero de ellos está constituido por activistas que violencia callejera que rompen las lunas de una oficina, vierten gasolina y tratan de prenderle fuego. Un episodio de estas características tuvo lugar el pasado 21 de marzo, cuando desconocidos penetraron en un viejo molino restaurado como vivienda por un ciudadano inglés, realizaron pintadas en su interior con el texto "Euskal Herria no se vende" y trataron de incendiarlo, provocando algunos daños. Los autores de este ataque enviaron una carta a Xiberoko Botza, la emisora de Mauleón, asumiendo la autoría del ataque.
El segundo nivel de violencia es el representado por los que utilizan unos artefactos pirotécnicos que incluyen el empleo de bombonas de gas, clorato, azúcar, petardos y un sistema de activación mediante un reloj. Son los artefactos más extendidos en los últimos años. A estos hay que añadir ahora las bombas que se emplearon contra dos viviendas en Guethary que hacen sospechar la posibilidad de que pueda haber algún tipo de participación de ETA, bien mediante el adiestramiento, bien mediante la facilitación del material. En cualquier caso, se considera que estos artefactos no tienen mucho que ver con los que se venían empleando. Las bombas provocaron graves daños en casas que tenían paredes de piedra de sesenta centímetros de grosor, pese a lo cual se vinieron abajo por efecto de la onda expansiva.
'Irrintzi'
En agosto de 2006, un grupo denominado "Irrintzi" apareció en el escenario del País Vasco francés colocando un artefacto en las inmediaciones del domicilio de la hoy ministra del Interior, Michele Alliot-Marie, en la localidad de Ciboure. Este grupo volvió a reaparecer el pasado 11 de abril asumiendo la colocación de dos artefactos en Biarritz, uno ante la sede del Partido Socialista Francés y otro en una oficina de turismo. 'Irrintzi' anunciaba que continuaría con sus atentados alegando que pretendía "provocar el diálogo entre las diferentes partes implicadas en el conflicto (vasco) y en particular, en el Gobierno francés, que tiene una parte importante de responsabilidad en la represión que sufre Euskadi desde hace años".
El grueso de los ataques, sin embargo, son cometidos por los sectores más radicales del nacionalismo vasco francés situado en la órbita ideológica de ETA y Batasuna, a juicio de los responsables policiales galos. "Es el MLNV-Batasuna el que está dirigiendo la kale borroka -sostiene un mando policial-. Son los jóvenes de Segi y de ese entorno radical los que llevan a cabo los ataques". Esas actividades violentas, según estas fuentes, están dentro de la órbita "del mundillo que dirige el nacionalismo vasco español".
En los mismos medios se da por hecho la participación indirecta de ETA -"sabemos de jóvenes que han colaborado con ETA y que ahora aparecen implicados en la kale borroka francesa"-, pero hay diferentes matices a la hora de atribuir una presencia directa a la organización terrorista. Los más escépticos se basan en que si se descubre que ETA está interviniendo en los ataques se registran en Francia "lo que pasaría es que la presencia de los efectivos de la Policía y la Gendarmería se multiplicarían por tres o por cuatro y eso no le conviene a ETA".






