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Retrato de una tripulación
Los remeros de Urdaibai confían en remontar mañana los 11 segundos que les lleva Orio y devolver a Vizcaya la bandera de La Concha 22 años después de la victoria de Santurtzi

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La trainera de Urdaibai intentará mañana terminar con el maleficio que persigue al remo vizcaíno en la bandera de La Concha. Son ya 22 años sin que una tripulación de esta provincia -la última fue 'La Sotera' de Santurtzi en 1985- pueda celebrar la victoria en la gran cita de la temporada 'arraunlari'. Lo cierto es que el reto se presenta complicado para los bermeanos después de que, en la primera jornada, un cúmulo de circunstancias desfavorables y algún que otro error técnico les castigaran con una desventaja de 11 segundos respecto a Orio. Los integrantes de la 'Bou Bizkaia', sin embargo, están convencidos de que van a dar la campanada. Son un grupo heterogéneo y de origen diverso; en realidad, una esmerada selección de lo mejorcito de un deporte agónico y sacrificado en el que triunfan ajustadores, forjadores, albañiles, bomberos, electricistas y descargadores de muelles, atletas duros de manos callosas y músculos de pedernal que necesitan escuchar el choque de las palas y el crujido de los estrobos para sentirse bien. La plantilla, dirigida por Patxi Bilbao, la forman 23 remeros. 14 saldrán mañana a la bahía donostiarra en busca de la gloria. Éste el retrato de una tripulación.

JAVIER POLO

Algorta

Nació hace 28 años en el Puerto Viejo de Algorta, así que aprendió a remar de niño. Debajo de casa siempre había un bote en el que salir a pescar jibiones a las aguas del Abra. Con el tiempo, el remo se convirtió en su hobby favorito. Empezó con el banco móvil, donde obtuvo éxitos como un campeonato de Euskadi en dos sin timonel y un tercer puesto en el campeonato de España. Fue en 1997. Al año siguiente, cuando Algorta y Raspas se fusionaron para sacar una trainera, se estrenó en la modalidad reina del banco fijo. Polo, que trabaja en un taller de piezas de embalaje en Zalla, siguió destacando y se hizo un nombre en el mundillo de las traineras. Tras bogar para Castro y para Arkote en dos ocasiones, Patxi Bilbao le recolectó para Urdaibai, donde quiere hacer realidad su sueño: ganar la bandera de La Concha. A este respecto, es un dechado de optimismo. «Estoy convencido de que vamos a remontar», asegura.

CARLOS RODRÍGUEZ

Santander

Bombero de profesión y deportista integral, Carlos Rodríguez se inició en el remo por tradición familiar. Su padre había sido árbitro de regatas y directivo del club de remo de Santander y su hermano decidió hacerse remero. Él le siguió y acabó bogando durante quince años en la trainera de la capital cántabra. Lejos de desanimarse en una bancada sin grandes pretensiones, Carlos Rodríguez fue puliendo su cuerpo y su estilo. Dice que le encanta estar en el agua, el esfuerzo al aire libre, el ambientillo... Quizás por ello no dejó de progresar y su calidad acabó llamando la atención. El caso es que, hace dos temporadas, fichó por Pedreña y al año siguiente, animado por su amigo Sergio Carrión, con el que se desplaza todos los días desde Santander a Bermeo, acabó en Urdaibai. A sus 34 años, La Concha es un sueño. «Remé en 1993 y el año pasado. A ver si hay suerte y a la tercera es la vencida», suspira.

XABIER ZULAIKA

Deba

A sus 38 años, después de 18 temporadas consecutivas bogando en traineras -ha pasado por las bancadas de Deba, Zarautz, Zumaia en tres ocasiones, Ondarroa y Urdaibai-, puede decirse sin exagerar que Zulaika es un clásico del remo vasco. Lo es como proel -un puesto muy técnico, clave en las ciabogas-, cuyos secretos lleva desentrañando en los últimos catorce años. Forjador en la empresa Iberleiber de Itziar, reconoce que está enganchado a este deporte. «Me gusta la competición, el ambiente de cuadrilla, la mar... Para mí es como un vicio», afirma Zulaika, que espera con excitación la cita de mañana. «Lo he ganado casi todo como remero, pero La Concha se me resiste. Es una espina que tengo clavada. Pero esta vez soy optimista. En Zarautz ya les remontamos más de 11 segundos, así que es posible».

SERGIO CARRIÓN

Astillero

Natural de Astillero, cuna de bogadores, Sergio Carrión no recuerda cuándo empezó su historia con el remo. Siempre estuvo en el agua. Su memoria está llena de tardes de invierno, cuando la niebla se descorre por la ría del pueblo y él y sus amigos bogan y bogan con la mirada perdida en las grúas, los talleres de calafateo y los desguaces de la ribera. A sus 28 años, Carrión es uno de remeros más cotizados del Cantábrico. Ha ganado La Concha con Astillero y con Castro el año pasado, y ha sido uno de los grandes fichajes de Urdaibai para la presente temporada. Mientras prepara las oposiciones para ingresar en el Cuerpo de Bomberos, vive para el remo. Ganador nato, Carrión se llevó «un chasco terrible» con los 11 segundos que les sacó Orio, pero no ha bajado los brazos. «Tenemos posibilidades», sentencia.

EGOITZ GALLO

Bermeo

Bermeano de 28 años, Egoitz ha desarrollado toda su carrera como remero en el club del pueblo con la excepción de las dos temporadas -2004 y 2005- que pasó en Arkote cuando Patxi Bilbao dirigía a la trainera de Plentzia. «Un directivo del club nos aconsejó que probáramos y nos apuntamos toda la cuadrilla. Ahora sólo seguimos cinco. Jon Beitia, que está en Urdaibai conmigo y otros tres que están en Busturialde», explica. Egoitz trabaja en un taller de máquinas hidráulicas de Mungia. Allí todos conocen su ilusión por levantar la gran bandera de la temporada y hacer historia en lo que muchos consideran la Olimpiada del remo. «Me queda esa estrellita en el palmarés», reconoce.

IKER ZABALA

Bermeo

Es otro de los bermeanos de la 'Bou Bizkaia'. Hijo y nieto de arrantzales, Iker comenzó a remar siguiendo la estela de su abuelo Isidoro Elizondo. La estela que no quiso seguir fue la de su padre como patrón de pesca. En realidad, fue su aita el que, cuando Iker cumplió 10 años, quiso quitarle para siempre las ganas de ser arrantzale. Para ello le sacó una semana del colegio y se lo llevó a una marea. Cuando regresó a puerto tras soportar unos temporales mareantes, Iker decidió no volver a pisar la cubierta del pesquero paterno y de ningún otro. La afición al mar la ha reservado para las traineras. Ganador de La Concha con Castro en 2006, quiere repetirlo ahora con el bote de su pueblo. «Estamos convencidos de que podemos hacerlo», asegura Iker, que trabaja como programador en una oficina técnica de Zamudio.

ASIER ZURINAGA

Sestao

Es el único representante que tiene Urdaibai del remo de la margen izquierda. De Sestao, de Urbinaga, Asier acabó en la ría por pura inercia. «Allí se mascaba el remo», recuerda, antes de hablar de su ingreso en Kaiku en 1978. Sólo tenía siete años y estuvo allí diez más haciendo de timonel en el banco móvil y de patrón de bateles y trainerillas. En 1989, se fue a Zierbena con José Luis Korta, su mentor. El de Ortzaika le dio muchas oportunidades, pero también le dejó una espina clavada. Fue en 2001. Asier era el patrón titular de la trainera de Castro. Sin embargo, Korta decidió dirigir la trainera en la segunda jornada y fue quien se llevó todos los honores tras una memorable remontada en los últimos metros. «Si no estás en el equipo titular, no es lo mismo. Quiero ganar en Donosti pero dentro del bote», dice Asier, que trabaja de gruista en la empresa Arlan.

LUIS ÁNGEL SALVADOR

Bermeo

Es otro de los bermeanos a los que, tras dos años de aventura en Arkote, Patxi Bilbao se trajo el año pasado de vuelta a casa, al redil. Aficionado a las motos -tiene una Kawasaki Nimja- y empleado en Tecoslen, una empresa de cartones de Gernika, Luis Ángel se apuntó en el club de remo con 12 años -hace 14- por mediación de un compañero de clase. El amigo no tardó en desanimarse, pero él se envenenó. «Ni yo mismo sé por qué sigo. Siempre digo que este es el último año, pero luego...Si has hecho una temporada buena, quieres repetirla. Si la has hecho mala, quieres quitarte el mal gusto», comenta Luis Ángel, que no sabe bien qué pensar de cara a la regata de mañana. «No va a ser fácil. Creo que a mitad de regata, en la ciaboga, se verá si podemos conseguirlo».

GORKA OLAZAR

Mundaka

Junto a Carrión, Zabala, Portularrume y Arrizabalaga es uno de los remeros de la trainera de Castro, vencedora en La Concha la pasada temporada, que ha recalado este año en la bancada de la 'Bou Bizkaia'. Y es que las grandes tripulaciones siempre son el resultado de un buen talonario y de un ojo clínico como el que tiene el técnico Patxi Bilbao. Olazar es un mundakarra de 27 años que estudia Ingeniería Industrial y trabaja de encargado en los astilleros de Murueta. Comenzó en el remo a los once años, un poco por casualidad. «A mi hermano y a un amigo se nos ocurrió probar y mira, algo tiene esto que te engancha. Si seguimos, por algo será», dice Olazar, un deportista total que dedica su escaso tiempo libre a la piragua y a la bici. Puntualiza que también le gustan «las juergas», pero sólo en el mes y medio que tiene libre, de octubre a mitad de noviembre. «Luego, hay que volver a empezar».

JUANTXU DUÑABEITIA

Urduliz

Tiene 33 años y es de Urduliz, un pueblo que no tiene mar pero lo siente cerca, como un presagio. Quizás por ello Juantxu Duñabeitia aceptó la invitación de un amigo para probar suerte en Raspas. Era el año 1991. Hasta 1997 militó en el club de Algorta. Entonces decidió dejarlo. Demasiado esfuerzo y empeño personal para tan poco premio. Estuvo dos años sin bogar hasta que atendió la llamada de Arkote, donde estuvo cinco años y conoció a Patxi Bilbao. «Ya te lo han dicho otros compañeros. Esto es un veneno. Yo muchas veces me pregunto qué hago aquí, todos los días de mala hostia, sufriendo. Pero el caso es que, cuando estoy unas semanas sin entrenar, ya lo echo de menos», comenta este tiarrón, almacenero y ajustador en una empresa de su pueblo. Juantxu es optimista de cara al gran día. «Hay calidad para conseguirlo».

XABIER BEREZIARTUA

Zestoa

Cuando tenía 13 años, el profesor de gimnasia de la escuela de Zestoa les llevó de visita al club de remo de Zumaia. A Xabier Bereziartua, un atleta extraordinario, no le gustó demasiado lo que vio. «A los amigos les gustó más», recuerda. El caso es que, 16 años después, él es el único que sigue remando. «Me gusta el compañerismo, la sensación de remar, el esfuerzo... Es algo muy raro de explicar», asegura este electricista de Iberdrola, un gran aficionado a la caza. Bereziartua bogó en Zumaia hasta 2003 y luego fichó por Orio, que en el remo es un poco como el Real Madrid en el fútbol, el gran club histórico, el que siempre permanece. Bereziartua, sin embargo, no tuvo suerte vestido de amarillo. «No tuvimos resultados y volví a Zumaia. Luego me llamó Patxi y estoy encantado porque estamos ganando muchas regatas. Eso sí, nos queda la más grande de todas», dice.

MIGUEL ÁNGEL MILLARES

Ribadeo

Tiene 27 años y es una de las figuras que están haciendo grande a la 'Bou Bizkaia'. Gallego de Ribadeo, afincado en Orio desde 2005 y profesional de la brocha gorda, Miguel Ángel Millares comenzó en el remo en el banco móvil, a los 12 años. Fue dos veces campeón de España en skiff y en 2002 participó en los Mundiales de Sevilla. Una serie de problemas con los responsables de la selección española le hicieron abandonar el banco móvil y pasarse al fijo, a la bancada de Orio. «El móvil es más técnico y más completo, ya que trabaja todo el cuerpo. En la trainera, en cambio, apenas trabajas las piernas», explica. La calidad del gallego no tardó en sobresalir. De Orio pasó a Astillero, de Astillero volvió a Orio y luego fichó por Castro, de donde pasó a Urdaibai. «He tenido la suerte de llevar cinco años en las traineras punteras», reconoce Millares, que ha ganado dos veces La Concha pero quiere una tercera. «De ganar no te cansas nunca», comenta.

MIKEL PORTULARRUME

Aia

Una trainera es un juego de pesos. Siempre hay tres o cuatro tipos grandes que sientan sus reales en la mitad del bote y tiran como galeotes al ritmo que les marcan quienes les preceden. Son el brazo fuerte. En la trainera de Bermeo esa misión le corresponde, entre otros, a Mikel Portularrume. Nacido en el caserío Paorraederraga de Aia -de ahí que en el mundillo 'arraunlari' se le conozca como Paorra- Mikel trabaja cargando y descargando pescado en Orio y, a sus 24 años -una edad que le convierte en el benjamín de la trainera-, es una de las promesas más sólidas del remo vasco. José Luis Korta, que descubrió pronto sus virtudes, se lo llevó a Castro en 2003. Estuvo allí hasta el año pasado, hasta lograr la muesca de La Concha. Una vez conquistada, aceptó la oferta de Urdaibai, donde es feliz. «Somos un gran equipo y el domingo (por mañana) lo vamos a volver a demostrar. Les hemos sacado siete veces más de 11 segundos. ¿Por qué no vamos a repetirlo?», se pregunta.

AITZOL ARRIZABALAGA

Ondarroa

Todavía conserva este ondarrés de 34 años el cuerpo del ciclista que fue hasta a los 17. Mide 192 centímetros y pesa 81 kilos. Unas medidas perfectas para un rodador o un sprinter. Aitzol trabaja en la fábrica Cikautxo haciendo manguitos para coches y cada mes de noviembre se pregunta si va a seguir remando. Desde que, animado por unos amigos, se apuntó con ellos en la trainera de Ondarroa cada invierno le sobreviene esa duda. Luego, cuando se mide a sí mismo en el ergómetro, pasa las pruebas de pulso y de lactatos y observa los resultados, se dice que sí, que un año más. Haber continuado en 2006 le permitió ganar en La Concha y ahora quiere que ocurra lo mismo con Urdaibai. Lo ve factible. «Si fuera una contrarreloj sería más difícil pero bogando juntos juega más la parte psicológica. ¿Si les sacamos una trainera remarán tan bien como el otro día? En este deporte la cabeza juega mucho y ahí tenemos nuestra oportunidad», dice.
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