
OTROS ATENTADOS
Según la Policía, el terrorista se mezcló con el gentío que se había concentrado en el centro de la ciudad para ver pasar al presidente argelino y trató de aproximarse a una de las barreras de seguridad, pero cuando varias personas se dieron cuenta de su actitud hizo detonar la carga que llevaba. Al ser informado del atentado, el mandatario magrebí se trasladó al hospital donde habían sido internados los heridos para interesarse por su estado.
Poco después y al comentar el ataque ante las cámaras de televisión, Buteflika condenó a «los criminales que tratan de sabotear el proceso de paz y reconciliación nacional», en referencia a las medidas de amnistía ofrecidas a los terroristas que depongan las armas. «La reconciliación nacional es una opción estratégica del pueblo argelino y un hecho irreversible, y yo no voy a renunciar a ella un sólo instante», subrayó el presidente con tono imperativo.
Las imágenes de la televisión también mostraron a un Buteflika impresionado por lo sucedido, que en otro momento de sus declaraciones señaló que los actos terroristas «no tienen nada que ver con los nobles valores del islam».
Apéndice de Al-Qaida
Según las primeras investigaciones, todo apunta, tal y como se produjo el atentado, a una acción de la banda salafista, que ya llevó a cabo otras acciones mortíferas en Argel y Lakhadaria. El grupo apéndice de Al-Qaida ha amenazado en varias ocasiones con multiplicar sus atentados suicidas, puesto que «disponemos de muchos jóvenes que desean ser mártires», según anunciaba en su último comunicado.
En toda la historia del terrorismo en el país norteafricano sólo se había dado un caso de atentado suicida, contra la comisaría central de Argel, pero desde que la banda se afilió a la organización terrorista de Osama bin Laden parece haber optado por este tipo de acciones. Y es que mientras el terrorismo de filiación religiosa estuvo representado sobre todo por el Grupo Islámico Armado (GIA) y el autoproclamado Ejército Islámico de Salvación (EIS), ninguno de ellos optó por utilizar kamikazes en sus acciones.
La banda denominada Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), convertida ahora en filial magrebí de Al-Qaida, intenta implantar en Argelia las acciones suicidas que se suceden en Irak. Las fuerzas de seguridad han asestado duros golpes a la banda eliminando en los últimos seis meses a varios de sus emires regionales y cabecillas, pero no la ha desarticulado por completo a juicio de expertos occidentales en la lucha contra el terrorismo.
El Gobierno mantiene su oferta de perdón a los terroristas que se rindan, a los que también se les ofrece medidas de reinserción social, pero la banda AQMI las ha rechazado una tras otra haciendo alusión a lo que considera un «régimen impío» establecido en Argel. La misma organización ha afirmado en sus comunicados que extenderá sus acciones fuera de las fronteras argelinas a varios países occidentales, entre ellos Francia, Italia y España.






