Son alternativas que se te ocurren en jornadas como estas, donde en el coche de equipo también vivimos el aburrimiento. Muchos bostezos y paradas a por comida para pasar el rato. Al menos, aprovechamos para hacer trabajo de oficina. Conversaciones con los corredores para saber su estado de forma, posibles fichajes para el año que viene, que si concertar los vuelos para la Vuelta a Polonia Sólo el viento que sabíamos que podía pegar en la zona de Haro, ha puesto algo de emoción. Por parte del Saunier Duval-Prodir, la consigna era clara. Por primera vez en mi vida les he dicho a los corredores que no se metieran en los cortes. Había que recuperar fuerzas después de la paliza de la llegada a Cantabria, donde creo que dejamos bien alto el pabellón en casa ante nuestros patrocinadores. Y pensando también en lo que nos queda por delante. Lo primero que encontraremos será la crono de Zaragoza, donde el viento puede ser la clave. Si pega de cara, habrá unas diferencias enormes y si lo hace de espaldas, éstas se minimizarán. Eso sí, en cualquiera de los dos casos, mi favorito es el mismo: Stijn Devolver.







