En una entrevista publicada en 'Gara', el dirigente de la izquierda abertzale reiteró que el Gobierno de Ibarretxe «tiene que optar entre esas dos opciones, pero eso sí, el movimiento pro amnistía lo que asegura es que miles de personas que acudirán a Donostia, en cualquiera de los casos, se van a manifestar y van a hacerse escuchar».
Aralar, por su parte, rechazó ayer el veto del Ejecutivo autónomo a la marcha y, a través de un comunicado, consideró que «no pueden conculcarse derechos fundamentales de las personas como el de manifestación por consecuencias extraídas a priori».






