
María José Checa le hace responsable de un delito de asesinato y otro de sustracción de vehículo a motor, en relación con uno de detención ilegal. Considera probado que 'Kantauri', junto a Juan Carlos Arruti Aizpitarte, 'Paterra', y otros dos etarras en rebeldía, todos ellos miembros del 'Comando Araba', decidieron matar en 1985 al cartero de Amurrio, de quien tenían sospechas de ser confidente de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Después de robar un coche a punta de pistola y obligar a su dueño a esconderse en el maletero, se dirigieron hacia la casa de Galíndez y le esperaron. Una vez que el cartero, de 63 años, casado y con siete hijos, salió con su bicicleta en dirección al trabajo, 'Kantauri' y Arruti se dirigieron a él y le dispararon en tres ocasiones causándole la muerte instantánea.
La representante del Ministerio Público considera probados los acontecimientos basándose en la declaración ante la Policía de Arruti, ya condenado por estos hechos, a pesar que el etarra aseguró ayer durante el juicio que todo lo que dijo fue bajo torturas, un argumento muy común en los juicios contra miembros de la organización terrorista.
«Un teatro»
Al comienzo de la vista oral, 'Kantauri' reconoció su pertenencia a la banda y se negó a responder a las preguntas de la fiscal. «Soy miembro de ETA y no voy a declarar porque no voy a participar en este teatro», sostuvo.
Un testigo, vecino de la víctima, explicó que aquel 26 de junio saludó a Galíndez, que iba en su bicicleta vestido con el uniforme del trabajo, y, justo cuando le pasó, vio parar un coche. Bajaron tres hombres y una mujer, y pidieron el DNI al cartero. «Una vez que comprobaron su identidad, sacaron sus pistolas y le empezaron a disparar. Me quedé impotente, sin poder hacer nada. Huyeron inmediatamente», describió. El vehículo empleado fue abandonado poco después en las inmediaciones del cementerio de Larrumbe, con el dueño aún el maletero.






