
EUROPA AMENAZADA
EUROPA AMENAZADA
La dimensión de los atentados fue dada a conocer ayer por la fiscal federal, Mónica Harms, quien informó de que los arrestados tenían planeado llevar a cabo ataques masivos y simultáneos con bombas contra instalaciones militares y también contra objetivos civiles frecuentados por soldados estadounidenses, como discotecas y bares.
Los tres hombres pertenecen, según la fiscal, a una célula alemana de la organización Unión para la Yihad Islámica y tenían en su poder más de 700 kilos de material explosivo, suficiente para construir una bomba con un poder destructivo equivalente a 500 kilos de TNT. Los terroristas habían logrado reunir 12 barriles de plástico con peróxido de hidrógeno, como material básico para fabricar explosivos, así como detonadores militares y material electrónico.
«Gracias a la cooperación de las policías federal y local durante varios meses hemos podido descubrir y perseguir la planificación y preparación, y finalmente frustrar, acciones masivas con bombas», dijo Mónica Harms durante una rueda de prensa. La fiscal añadió que no podía confirmar si los detenidos iban a atentar contra el aeropuerto de Francfort -que cuenta con área militar- y la base de Ramstein, como informó una estación de televisión, citando fuentes de seguridad anónimas. Señaló que el grupo había sido visto vigilando otras instalaciones estadounidenses.
Por su parte, el jefe de la Policía de Investigación de lo Criminal (BKA), Jörg Ziercke, consideró que se trataba de «uno los atentados terroristas más importantes planificados en Alemania» y que el número de muertos habría sido mayor que en el ataque de Madrid.
Los tres yihadistas -los alemanes Daniel Martin S, de 22 años, Fritz G., de 28, y el turco Adam Y., de 29 -, que habían recibido instrucción en un campamento terrorista en Pakistán en 2006, llamaron la atención de las fuerzas de seguridad cuando fueron detenidos y posteriormente liberados la pasada Nochevieja por estar vigilando una base de EE UU en la localidad de Hanau.
Según el jefe de la BKA, los tres militantes del grupo Unión para la Yihad Islámica formaron la célula en el invierno del año pasado con la meta de reclutar voluntarios para llevar a cabo ataques terroristas en territorio alemán. «El grupo está influenciado por Al-Qaida y se distingue por su profundo odio hacia los ciudadanos de Estados Unidos», dijo Ziercke.
Orden de captura
La orden de detención del grupo fue dada el martes pasado cuando los agentes constataron que los detenidos habían comenzado a preparar los artefactos explosivos. Ante el temor de que pasaran a la clandestinidad, las autoridades dieron la orden de captura.
Poco después de las 14.30 horas, miembros del grupo de élite GSG-9 y unidades de lucha antiterrorista cercaron una casa de vacaciones ubicada en la localidad de Oberschledorn, en el estado de Renania del Norte Westfalia, y que había sido alquilada bajo un nombre falso a comienzos de agosto. Ziercke añadió que en el momento de la detención de los terroristas uno de ellos logró escapar por la ventana de un baño y, tras ser alcanzado a la carrera por un agente del GSG-9, consiguió quitarle a éste su arma y realizar un disparo que hirió en la mano a un policía.
Una vez retenidos los tres miembros de la célula islamista, unidades de lucha antiterrorista realizaron más de 40 registros en varios estados federados y las autoridades no descartan nuevas detenciones. «Ha sido un buen día para la seguridad de Alemania», proclamó la fiscal federal al resumir el trabajo realizado por las fuerzas policiales germanas.
La canciller Angela Merkel, además de calificar como «un gran éxito policial» la captura de los tres miembros de la Unión para la Yihad Islámicala , subrayó que el operativo ponía en evidencia el «peligro real» de atentados en Alemania. «El peligro terrorista para nuestro país no es abstracto, sino real», enfatizó la canciller.






