El portavoz del Partido Popular en el Consistorio, Antonio Basagoiti, rechazó la propuesta desde antes de que se iniciara el debate. Según advirtió, este incremento supone que para acceder a una piscina de manera esporádica, «como hacen la mayoría de los vecinos, haya que desembolsar casi seis euros, que el abono individual pase a costar 104,90 o que el abono familiar se incremente en 3,50».
«Los más caros»
El representante popular recordó que en los polideportivos municipales «no cabe ni una subida del 0,1% porque ya son los más caros del entorno». En este sentido, criticó a los concejales del PNV por «aumentar la discriminación que llevan años padeciendo los bilbaínos».
Además, Basagoiti consideró que «esta nueva subida contradice la bonanza económica de las arcas locales de la que suele alardear Azkuna y tampoco está en sintonía con el despilfarro del que hace gala su gobierno». Por su parte, fuentes municipales de Área de Deportes del Ayuntamiento insistieron en que subir un 2,2% las tasas es una «adecuación al IPC».








