
Dos vecinos de Elgoibar, una mujer de 76 años y un hombre de 54, sufrieron quemaduras de carácter «muy serio» cuando un grupo de encapuchados lanzó varios 'cócteles molotov' contra el autobús. Al impactar uno de los artefactos incendiarios en el suelo se desprendió líquido inflamable que afectó de lleno a los dos elgoibarreses, suegra y yerno, que paseaban por la zona, muy transitada en esas fechas festivas.
La mujer sufrió importantes quemaduras en ambas piernas de las que en la actualidad está siendo tratada médicamente, según fuentes conocedoras del caso. Su yerno también resultó afectado con quemaduras de diferente grado en una de sus piernas, al pegarse el pantalón que llevaba a la piel. Los afectados residen en verano en la capital guipuzcoana.
Después de producirse el ataque contra el autobús, los dos heridos fueron atendidos en la Casa de Socorro, unidad médica de urgencias situada a pocos metros de donde se produjo la acción de kale borroka. Al parecer, un guardia municipal que se encontraba en el lugar sugirió a los afectados que presentasen la correspondiente denuncia, que al final formalizaron en la comisaría de la Ertzaintza del barrio de El Antiguo.
Programa de ayudas
La Oficina de Atención de Víctimas del Gobierno vasco ha iniciado las pertinentes gestiones para la inclusión de los dos heridos en el programa de ayudas a personas afectadas en este tipo de acciones violentas. Nada más conocerse la existencia de los damnificados, el departamento de Derechos Humanos del Ayuntamiento de San Sebastián se puso en contacto con la familia para interesarse por su estado, así como para ponerse a su disposición para solventar cualquier problema que pudieran tener. El alcalde, Odón Elorza, transmitió personalmente su solidaridad y su afecto a los afectados.
Dos jóvenes de 20 y 21 años, vecinos de Azpeitia y Barcelona, respectivamente, fueron detenidos durante los incidentes de aquella jornada y, tras pasar a disposición judicial, fueron puestos en libertad a la espera de juicio. A los arrestados se les acusó de un delito de desórdenes públicos y de atentado contra agentes de la autoridad. Las detenciones se produjeron después de que el autobús fuera atacado.
Tras este episodio de violencia callejera, Elorza realizó unas duras declaraciones en las que reclamó al lehendakari, como máximo responsable político de la Ertzaintza, mayor eficacia contra la kale borroka en San Sebastián. Las manifestaciones del alcalde fueron replicadas al día siguiente por el consejero de Interior, Javier Balza, quien le tachó de «demagogo».






