
A raíz de una denuncia formulada el pasado año por un grupo de padres de Basauri, el Ararteko pidió al Gobierno vasco que "reaccionara de forma obligada" ante el hecho "acreditado" de que algunas familias utilizaran de forma "indebida" los datos del padrón para matricular a sus hijos en un colegio distinto al de su zona de residencia. Un año después, la oficina que dirige Iñigo Lamarca ha emitido una segunda resolución en la que exige a Educación que compruebe la veracidad del domicilio declarado por una familia para empadronar a un niño en el Colegio Nuestra Señora de Begoña de Bilbao, según el dictamen del Ararteko.
En su informe, el Ararteko recuerda que, ante el problema planteado por un grupo de padres de Basauri, recomendó a las administraciones que cruzaran datos para contrastar que los niños estaban empadronados donde de verdad vivían. Según el mismo informe de Lamarca, el Gobierno vasco ha introducido este curso, entre los requisitos de admisión de alumnos, dos nuevas cláusulas que obligan a concretar la fecha del empadronamiento y obligan a los ayuntamientos a verificar el domicilio de los padres cuando no coincidan con los descritos en su DNI.
Datos falseados
El pasado 17 de abril, el director del Colegio Nuestra Señora de Begoña de Bilbao puso en conocimiento del Consistorio de la capital vizcaína que una familia había recurrido la adjudicación de plazas en el centro, tras alegar que un adjudicatario había falseado los datos. En su intervención en este caso, el Ayuntamiento de Bilbao revisó la documentación e inició expediente para dar de baja de oficio a la familia denunciada, aunque insistió ante el Ararteko que esta actuación requiere de un periodo de audiencia para que el interesado pueda defenderse.
En su nueva resolución emitida ante la denuncia de una familia bilbaína, el Defensor del Pueblo vasco insta al Ejecutivo autónomo a que, en caso de cualquier duda, destine un mayor esfuerzo a verificar la información de los empadronamientos para evitar el fraude.








