
Además del secuestro de la familia a la que ETA tuvo retenida recientemente en Francia, Marin ha añadido que la Fiscalía va a imputar a los cuatro de Cahors, que comparecen esta tarde ante un juez antiterrorista, entre otros cargos, de la fabricación y destrucción de sustancias explosivas y receptación de una serie de cuatro robos cometidos a mano armada en este país, todo ello con los agravantes de haber sido cometidos en "banda organizada" y "terrorismo". Se trata de Luis Ignacio Iruretagoiena, supuesto experto en explosivos de ETA; Oian Barandalla, presunto "lugarteniente" del jefe del aparato militar de la organización, Garakoitz Aspiazu "Txeroki"; Ander Múgica Andonegi y Alaitz Aramendi Jaunarena.
Carácter "odioso"
También ha subrayado la importancia de la reciente operación policial en Cahors durante una rueda de prensa conjunta con el subdirector de la Dirección Antiterrorista de la Policía Judicial, Frédéric Veaux. Veaux ha destacado el carácter "odioso" del secuestro también del hijo del matrimonio, un niño de cinco años que permaneció los tres días del cautiverio viendo a sus padres atados y con los ojos vendados, lo cual muestra la "deshumanización" de la banda.
El fiscal ha recordado, por su parte, que se trata del segundo secuestro exprés de ciudadanos españoles que ETA lleva a cabo en Francia para robarles sus vehículos y convertirlos en coches-bomba. El anterior se remonta a finales de 2006, se produjo en los Pirineos franceses y la furgoneta de la víctima sirvió para atentar contra el aeropuerto de Madrid-Barajas el 30 de diciembre pasado, lo que supuso la ruptura de facto de la tregua de la banda.
El jefe de la SDAT ha confirmado, por otra parte, que la casa de Cahors fue alquilada en marzo pasado por un individuo que se hizo pasar por empleado del fabricante de neumáticos francés Michelin. Tanto Veaux como Marin han encuadrado a los cuatro detenidos en el aparato militar de organización terrorista y el fiscal adjudicó el papel de "artificiero especialista de ETA" a Iruretagoiena.
Fabricar explosivos
La redada de Cahors es "particularmente importante por los detenidos y los elementos intervenidos" en la casa, que era "un laboratorio para fabricar explosivos destinados a cometer atentados en España", ha señalado Morin. Ha indicado que entre los ochocientos elementos incautados, entre los que había una bomba-lapa lista para ser usada, los investigadores han encontrado pruebas "tangibles" para imputar a los detenidos cargos de receptación de cuatro robos perpetrados por ETA a mano armada en Francia.
Se trata de dos pistolas de las 350 robadas en Vauvert, polvo de aluminio sustraído en Normandía, material de alpinismo que se llevaron de Alsacia y placas de matricula para vehículos, ha precisado. Todos estos elementos, además de la abundante documentación intervenida en Cahors, va a suponer un importante trabajo durante los próximos meses para los expertos antiterroristas franceses y podría abrir nuevas líneas de investigación, apuntó Veaux.
Lo que sí está ya claro -ha dicho Morin- es que Francia es la "base logística" de ETA y que su retaguardia no se concentra sólo en el suroeste del país, sino que se ha extendido a otras regiones como Auvernia y Auveron, y que la banda mantiene "una actividad importante y recurrente". El jefe de la SDAT ha apuntado, por su parte, que no pasa una semana sin que ETA robe un coche en Francia y citó además los hallazgos frecuentes de pisos francos abandonados o de zulos, así como el secuestro de ciudadanos franceses en el marco de los robos a mano armada que la banda ha perpetrado en los últimos años en el país, donde han sido detenidos 18 presuntos etarras desde el 5 de junio.








