Después de que ayer el Consejo de Diputados guipuzcoano acordara la propuesta del nuevo Impuesto de Sociedades para este territorio, la Confederación Empresarial Vasca expresó su esperanza de que, durante su tramitación en las Juntas Generales de Guipúzcoa, "pueda aún llegarse a una posición acorde" con la de Vizcaya y Álava. Confebask ha resaltado "la gravedad de la situación creada" y los efectos "negativos" que podría ocasionar no sólo a las empresas guipuzcoanas, "a las que discriminaría", sino en el conjunto de las empresas vascas teniendo en cuenta "el momento de cuestionamiento que vive nuestra fiscalidad".
Los empresarios vascos han manifestado, asimismo, su "perplejidad" por el hecho de que "se esté haciendo caballo de batalla de un elemento que, a la vista de lo que está ocurriendo en el resto de los países europeos, va a seguir siendo necesario revisar a la baja para favorecer la competitividad de las empresas y el mantenimiento del empleo dentro de nuestra economía". En este sentido, ha recordado que la media comunitaria del tipo del Impuesto de Sociedades se sitúa actualmente en el 24%, cuatro puntos menos que en Álava y Vizcaya y seis menos que en Guipúzcoa, y que "una buena parte de los países europeos cuentan ya con tipos inferiores que están, además, paulatinamente reduciendo".
La patronal vasca reitera la necesidad de que se tenga en cuenta "el entorno en que se desenvuelve hoy la actividad económica", así como de que la fiscalidad se convierta en "un instrumento de apoyo" al desarrollo empresarial, en vez de en "un factor que promueva su deterioro". Por ello, ha emplazado a las diputaciones forales a elaborar "un nuevo texto" del Impuesto de Sociedades que contemple "una reforma integral del mismo, en línea con lo que nuestra economía necesita para seguir generando inversión, riqueza y empleo".






