REACCIONES
Agosto es una época proclive al crecimiento del desempleo, pero no en las proporciones de este año, que casi duplican los peores balances de ese mes. Por ejemplo, en 2006 el aumento fue de 28.693; un año antes, de 29.693; en 2004, de 35.421.
El Gobierno asumió que la evolución fue mala, pero rechazó que se trate de algo más que de «un bache» y atribuyó la debacle a «circunstancias excepcionales muy desfavorables», que deben constituir «un paréntesis» en la positiva marcha del empleo. La climatología y las turbulencias financieras serían, según su criterio, las responsables de esa situación coyuntural. Al parecer, el mal tiempo disuadió a los turistas, detuvo las obras y paralizó campañas agrarias, a la vez que la reciente incertidumbre económica desanimó a los empleadores a mantener sus plantillas.
En consecuencia, hubo 28.562 parados más en el sector de los servicios; 22.088, en construcción; y 910, en agricultura. También la industria incrementó sus números rojos con 10.930 desempleados nuevos. Sólo mejoró el colectivo que no ha trabajado nunca, que se vio reducido en 4.532 personas.
Uno de los datos más preocupante de agosto se refiere a que creció el desempleo interanual por tercer mes consecutivo, lo que apunta a un cambio de tendencia en el mercado laboral. A 31 de agosto de 2007 había 44.619 parados más que en la misma fecha de 2006. Para el Ministerio de Trabajo se trata de «un aumento ligero» y «poco relevante». Sin embargo, la experiencia de otros años demuestra que lo que no se ha remontado en el primer semestre llega pendiente a diciembre.
Malos augurios
El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, salió al paso e ironizó que «como agosto ha sido tan malo, podría darse la paradoja de que septiembre fuera extraordinariamente bueno». Por su parte, el secretario general de Empleo, Antonio González, minimizó los negros augurios y se mostró esperanzado en que, aunque el paro suba, baje la tasa de desempleo.
La situación desfavorable repercutió igualmente en la contratación. Así, aunque se crearon 1.287.035 colocaciones, hubo 35.885 menos que en agosto de 2006. Además, por encima del 90% de esos contratos fueron temporales. Sólo 127.583 colocaciones tuvieron carácter indefinido.
Otro problema que persiste en el mercado laboral es el abultado número de colocaciones que los empleadores cancelan a final de julio y renuevan en septiembre. Con este mecanismo, que aunque es visto como una irregularidad laboral no se considera ilegal, los empresarios se ahorran el pago de vacaciones. Granado se congratuló de que el lunes, 3 de septiembre, ya se había producido en la Seguridad Social cierta recuperación, con un saldo positivo de más de 185.000 afiliaciones.
País Vasco
En el País Vasco, el paro subió en 3.290 personas (4,56%, frente al 2,94% de España) con lo que el número de desempleados se situó en 75.514 al finalizar el mes. El alza se produjo en las tres provincias, pero de forma más significativa en Álava, con un 6,29%, mientras que en Vizcaya creció un 5,01% y en Guipúzcoa un 2,92%.
No obstante, y al contrario que en el conjunto del territorio nacional, se produjo un descenso de 3.350 desocupadas en comparación con el mismo mes del año anterior.






