
La agresión ocurrió a las 16.45 horas en pleno centro de Madrid. El hombre, también de nacionalidad rumana, roció a su pareja con el líquido que portaba en el interior de un botellín de agua y que, según un portavoz del servicio de emergencias de la capital, podría tratarse de una sustancia que se utiliza como disolvente en el sector de la construcción y que contiene ácido clorhídrico. El líquido le produjo quemaduras que afectaron, según las primeras valoraciones médicas, al 15% de su cuerpo.
El hijo de ambos, un muchacho de 19 años, intentó proteger a su madre del ataque de su padre. Según narraron varios testigos presenciales, se enzarzó en una pelea con el agresor en la que resultó herido leve, con diversas contusiones y un esguince de tobillo. Un policía resultó asimismo herido al recoger posteriormente la botella del suelo, lo que da idea del alto poder corrosivo del líquido empleado por el agresor en el ataque. El agente sufrió una intoxicación de carácter leve al inhalar los vapores del líquido, lo que hizo para tratar de comprobar de qué se trataba.
Consumada la agresión y tras forcejear con su hijo, el hombre huyó y desde entonces es buscado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, confirmaron a la agencia Efe fuentes de la Jefatura Superior. Portavoces policiales añadieron que los vecinos de la zona aseguran que el agresor y la víctima son pareja, pero poco pudieron desvelar acerca de las posibles motivaciones del ataque.
La víctima fue atendida en el lugar de los hechos por una dotación de sanitarios del Samur-Protección Civil.
Riesgo químico
Los profesionales que llegaron de forma urgente al lugar de los hechos suministraron a la mujer difoterina. Se trata de un producto que, según explicaron portavoces sanitarios, utilizan pocos servicios de emergencias en el mundo y que, aplicado pocos minutos después de que la piel entre en contacto con determinado tipo de líquidos, atenúa las quemaduras, dado que reduce la penetración de la sustancia nociva en la piel. La utilización de este producto y el evidente poder tóxico del líquido obligaron a los sanitarios a vestirse con trajes de protección contra el riesgo químico.
Una vez recibidas las primeras atenciones médicas, la mujer fue trasladada con posterioridad a la Unidad de Quemados del hospital La Paz en estado grave. Mientras, su hijo ingresó con heridas de carácter leve en el centro sanitario Gregorio Marañón para ser atendido de las contusiones que sufrió en la pelea con su padre.
El suceso dejó otra persona herida, una vecina de 45 años a la que salpicó el producto corrosivo cuando trataba de atender en primera instancia a la mujer atacada. La vecina fue dada de alta de forma inmediata, dado que las pequeñas quemaduras que presentaba eran de carácter superficial.








