
Los profesores han alertado en numerosas ocasiones de que no disponían de herramientas para luchar contra el maltrato en las aulas. Se quejaban de que desde que se cometía la falta hasta que se imponía la sanción podían pasar meses, con lo cual no tenía eficacia alguna la medida disciplinaria. El consejero resaltó ayer que las nuevas guías de actuación junto con la reforma del decreto de Derechos y Deberes de los alumnos, que ultima Educación y da más atribuciones a la dirección del centro, permitirán agilizar la respuesta a las agresiones en la escuela. «Será posible expulsar de forma inmediata a un alumno», detalló Campos.
El titular del Departameno dejó claro que Educación apuesta por las medidas educativas y preventivas en lugar de la aplicación de sanciones. «Mandas a casa a un alumno varios días y va a estar solo. Es mejor que se trabaje con él en el centro», comentó. Campos recordó que durante este curso se pondrán en marcha planes de convivencia en 115 centros de enseñanza, y que en 2009-2010 deberán estar en marcha estos programas en todos los colegios. «Se van a potenciar las tutorías para trabajar con el alumno de forma individual actividades, valores y comportamientos», señaló.
26 agresiones a docentes
El consejero resaltó que durante el curso pasado 26 profesores denunciaron agresiones, en 22 ocasiones por parte de alumnos y el resto de familiares de los escolares. «No es un número alto si se tiene en cuenta que hay 40.000 docentes», aclaró. En ese mismo curso se detectaron 69 casos de maltrato entre alumnos. La mayoría de las agresiones se registró en Secundaria, entre chicos de 12 a 16 años. Diez de ellas acabaron con una denuncia judicial.
Campos adelantó que el Departamento se plantea en el futuro construir colegios con «menos lugares aislados», con instalaciones «sin espacios ciegos» para mejorar la seguridad. Descartó, en todo caso, la instalación de cámaras de seguridad en los centros de enseñanza.






