
El estudio de los manuales es considerado básico por parte de las fuerzas de Seguridad, no sólo para conocer el nivel de preparación de los etarras sino también para determinar qué posibles actividades policiales han logrado detectar. Los agentes implicados en la lucha antiterrorista han comprobado que la autoprotección se ha convertido en una de las prioridades de la organización, frente a la osadía con la que sus comandos han actuado en anteriores etapas.
Según las fuentes consultadas, casos como los de Amorebieta o Castellón, en los que los activistas abandonaron vehículos cargados con explosivos ante la sospecha de que podían haber sido detectados, muestran la forma de actuar de la banda. La situación más extrema es la de los etarras Leire López y Joseba Lerín, que huyeron a Francia tras pasar por delante de un cuartel de la Guardia Civil y creer que habían sido grabados por las cámaras de vigilancia.
En la vivienda de Cahors se han encontrado evidencias que indican que el lugar sirvió para grabar vídeos didácticos con los que ETA instruye a sus terroristas en la fabricación de explosivos y en otro tipo de actividades violentas. La inspección del inmueble ha revelado que parte de las imágenes difundidas por la organización en un vídeo propagandístico fueron tomadase en la casa, ya que una cortina que se ve en las secuencias se corresponde con la del cuarto de baño.
El responsable de los vídeos era el detenido Luis Ignacio Iruretagoiena, quien se había convertido en el experto en explosivos de ETA tras su pasado en diversos movimientos guerrilleros sudamericanos. En la casa francesa han aparecido pequeñas muestras de explosivos así como una granada desactivada que, según las fuentes consultadas, eran utilizados para realizar, por ejemplo, filmaciones sobre cómo distinguir los distintos tipos de material. Las fuerzas de Seguridad están investigando si en el domicilio se llegó también a instruir a terroristas, aunque esta hipótesis no ha avanzado todavía.
Polvo de aluminio
En la operación conjunta de la Guardia Civil y las fuerzas de Seguridad galas han aparecido también ordenadores, entre ellos, uno perteneciente a la familia de Orio que fue secuestrada en Las Landas con el objetivo de utilizar su furgoneta en un atentado frustrado en Castellón. Los expertos policiales investigan, asimismo, si algunos de los materiales encontrados en las habitaciones, como el polvo de aluminio o el equipamiento de montaña, proceden de los asaltos que los comandos de ETA han perpetrado en suelo francés. Esta posibilidad no se descarta ya que uno de los arrestados, Oihan Barandalla, lugarteniente del actual jefe militar, 'Txeroki', está considerado uno de los principales responsables de los grupos especiales encargados de los robos en polvorines y almacenes de productos químicos.
Los otros dos detenidos son Alaitz Aramendi y Ander Mujika. Este último es uno de los etarras más buscados después de que su rastro hubiera aparecido en el coche con explosivos localizado en julio en Ayamonte y en una precipitada fuga de miembros de la banda en Castellón. Expertos en la lucha antiterrorista han considerado que su permanencia en el núcleo central de la banda es una muestra de la debilidad de la organización armada. Según estas fuentes, en otros tiempos de más fortaleza de los terroristas, un militante tan 'quemado' como Mujika -su foto había sido difundida como la de uno de los activistas más buscados- hubiera huido a un tercer país sin dejar rastro. En este caso, sin embargo, permanecía operativo y en una de las estructuras más sensibles de la banda.
Centralizado
En este sentido, a las fuerzas de Seguridad les ha llamado la atención que ETA hubiera centralizado en una vivienda misiones tan diferentes como la fabricación de explosivos y de coches bomba; la logística de atentados como el de la T-4 -y quizás asaltos a polvorines en Francia-, y la elaboración de los manuales formativos de los nuevos activistas. Según el diagnóstico de los responsables de la lucha antiterrorista, esta mezcla de actividades evidencia la situación apurada en la que se encuentran los etarras.
Por otra parte, las fuerzas de Seguridad han identificado a Jon García González e Iker Mendizabal Cubas, detenidos el pasado mes de julio en Francia, como dos responsables de los improvisados laboratorios químicos de la organización armada, según la 'cadena Ser'.






