
Hasta ahora, los técnicos habían distribuido un líquido por la zona con el fin de evitar los resbalones, pero esta medida se ha revelado insuficiente. «A partir de este momento, se va a aplicar un producto especial para darle al suelo mayor rugosidad», explicó el alcalde en funciones, Paco Ruiz. Y es que, al parecer, el solar está «demasiado pulido», lo que provoca los deslizamientos. La entrada de las instalaciones y las inmediaciones de las duchas, así como los alrededores de la piscina de los niños pequeños, son los lugares que más problemas presentan.
En este último escenario, precisamente, tuvo lugar el pasado lunes el accidente más grave que se ha producido hasta el momento. Un niño de siete años se cayó y se hizo «una brecha en la parte trasera de la cabeza». Una ambulancia de la DYA le trasladó al hospital de Cruces, donde le dieron cinco puntos para cerrar la herida. «Nos llevamos un gran susto y ahora ya no estamos tranquilos cuando vamos a las piscinas», advierte el padre del pequeño, Jon Joseba Ruiz, que interpondrá una denuncia contra el Consistorio como responsable del suceso.
Como usuario habitual de las infraestructuras deportivas, Ruiz ha comprobado durante este verano cómo «la gente se resbala tanto cuando va descalza como con chanclas». Sus quejas, asimismo, se extienden a las instalaciones climatizadas. «Hay baldosas movidas y trozos de pavimento que cortan, por lo que yo he salido del agua en dos ocasiones con heridas en los pies», se queja.
En este caso, su preocupación también es por sus hijos. «Allí dan cursillos de natación y es necesario que el Ayuntamiento lo arregle para que no haya más problemas», exige.








