
Rodríguez Zapatero envió ese mensaje a ETA durante su intervención en la fiesta minera que todos los años se celebra por estas fechas en Rodiezmo (León). Ante miles de sindicalistas, militantes y simpatizantes del PSOE, el jefe del Ejecutivo aseguró que combatirá a la banda terrorista con «toda la fuerza del Estado de Derecho, de la Ley, la Justicia y las prisiones». Ése es, recalcó, el horizonte que le queda a ETA porque «nunca conseguirá nada en este país ni con la amenaza ni con la violencia».
El PP pide ilegalizaciones
Rodríguez Zapatero explicó a los congregados que puso todo su empeño para lograr «un final dialogado de la violencia», y culpó a ETA del fracaso de esas conversaciones. También criticó las palabras del líder del PP, Mariano Rajoy, que el sábado exigió, tras las detenciones de Francia, «hechos» y «no palabras». El presidente le contestó que «cuando los hechos son tan contundentes sobran las palabras, y eso lo saben bien los ciudadanos, que ven cada día el esfuerzo del Gobierno para combatir el terrorismo, tengamos o no el apoyo de todos aquellos que deberían dárnoslo».
El PP volvió a insistir ayer en el mismo mensaje. En declaraciones a RNE, su secretario ejecutivo de Comunicación, Gabriel Elorriaga, exigió al Ejecutivo que dé «los pasos necesarios para poner en marcha los procesos de ilegalización pendientes», en alusión a ANV y EHAK, presentes en algunos ayuntamientos vascos y en el Parlamento de Vitoria. A los populares les «parece mentira» que el Gobierno no se haya decidido aún a impulsar esos procesos, «a pesar de las evidencias».
Rodríguez Zapatero también abordó la ruptura del proceso de diálogo con ETA en una entrevista con 'El País', en la que asegura no arrepentirse de haber intentado lograr el final de la violencia y que «la democracia ha ganado hace tiempo la batalla a ETA».






