
Gendarmes y especialistas de la policía francesa analiza la vivienda de la localidad de Cahors, en el sur de Francia, en la que ha sido detenidos cuatro miembros de la organización terrorista ETA. /EFE

En la vivienda de Cahors los terroristas fabricaban las bombas para los atentados. /AFP

La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones. /AFP

El histórico Luis Ignacio Iruretagoyena (izquierda) y Alaitz Aramendi Jaunarena. /EFE

El etarra Ander Múgica y Oihan Barandalla Goñi. /EFE
La casa de Cahors en la que fueron ayer
detenidos cuatro etarras era todo un laboratorio de explosivos. La vivienda contaba con los elementos necesarios para preparar bombas; es más, tenían un coche "prácticamente listo" para atentar, según confirmó ayer el ministro del Interior. Treinta detonadores, una bomba-lapa con medio kilo de pentrita, dos calentadores de agua modificados y dotados de un detonador, 200 kilos de pólvora de aluminio, 150 kilos de nitrato de amonio y otras cantidades de pentrita son algunos de las pertenencias incautadas por la Policía francesa, que terminó esta madrugada con el registro del domicilio.
La inspección se ha hecho con la presencia de los detenidos, que son Luis Ignacio Iruretagoiena, considerado el principal experto en explosivos de ETA; Ander Múgica Andonegi, el etarra huido de Castellón y Ayamonte; la candidata por EH Alaitz Aramendi Jaunarena y Oian Barandalla Goñi, considerado uno de los hombres de confianza del jefe del aparato militar de ETA, Txeroki.
Los expertos policiales han hecho el inventario de todo lo encontrado y la recogida de huellas y otros elementos que puedan ser útiles para la investigación. Además de los elementos citados, los policías se han incautado de dos vehículos que habían sido robados en territorio francés.
Los cuatro activistas formaron parte del "núcleo central" que perpetró el atentado el pasado diciembre en la T-4. Asimismo, los etarras se encuentran detrás del
atentado frustrado de Castellón el pasado fin de semana y, en consecuencia, tienen una "relación directa" con el
secuestro en un cámping de Las Landas de la familia de Orio dueña de la furgoneta bomba, como demuestra el ordenador incautado con datos sobre los retenidos.
Ficha de los cuatro etarras
Al histórico José Luis Iruretagoiena, de 50 años, se le considera un experto en el manejo de los explosivos. En los años ochenta se le situaba en Centroamérica, donde se integró en la guerrilla salvadoreña, primero, y se vinculó a los sandinistas de Nicaragua, después. Fuentes de la lucha antiterrorista creen que tras permanecer cerca de diez años en España, hace dos o tres viajó a Francia para instruir a los nuevos terroristas.
Las huellas de
Ander Múgica, de 24 años y natural de San Sebastián, aparecieron en el coche con más de cien kilos de explosivos que la banda terrorista abandonó en la localidad onubense de Ayamonte el pasado
21 de junio. Previamente, el
19 de julio, abandonó precipitadamente, cuando detectó un control de la Guardia Civil, el taxi en el que viajaba por una carretera de Castellón y sin llevarse su equipaje: una bolsa con material explosivo. Figuraba asimismo en las fotos distribuidas por Interior con los
seis terrorista más buscados.
La presunta etarra Alaitz Aramendi Jaunarena se encontraba huida desde que su nombre apareció en los papeles que le fueron incautados al dirigente de la banda terrorista Ibón Fernández Iradi, 'Susper', en diciembre de 2002. Fue candidata por Euskal Herritarrok en las elecciones municipales del año 1999 y ocupó el puesto número 6 de la candidatura en la localidad vizcaína de Orozko.
Ohian Barandalla, huido desde 2003, es uno de los autores del robo en octubre del pasado año en una fábrica de armas de la localidad francesa de Vauvert, donde se hicieron con 350 armas y municiones. Natural de la localidad navarra de Etxarri Aranaz, está considerado por los servicios antiterroristas como el lugarteniente del jefe de los comandos de ETA 'Txeroki'. Barandalla, que habla correctamente el francés, era el encargado de alquilar casas y apartamentos para los miembros del 'aparato militar' de la banda. Tenía otras funciones como la de actuar de enlace entre el jefe de sus comandos y los etarras a sus órdenes e, incluso, proporcionar adiestramiento en el uso de armas y explosivos.
Con estas detenciones las Fuerzas de Seguridad consideran esclarecidas las últimas acciones cometidas por ETA, salvo el atentado del pasado día
24 de julio en Durango (Vizcaya) contra la casa cuartel de la Guardia Civil y el que la banda pretendía cometer en
Santander y que se vio frustrado con la detención de Aritz Arginzoniz en esa ciudad el
10 de julio. Estas dos acciones se atribuyen a la estructura que la banda mantiene en la provincia de Vizcaya.