
Los dos grandes partidos españoles también recibieron con satisfacción la operación policial contra ETA, pero no dejaron pasar la ocasión de volver a airear sus diferencias en política antiterrorista. El líder del PP, Mariano Rajoy, consideró que la actuación de las fuerzas de Seguridad no es suficiente contra ETA. «Ya toca también hacer política», dijo en Pontevedra. En este sentido, reclamó al Gobierno que «ponga en marcha los mecanismos para ilegalizar ANV» e incluso pidió que los miembros del partido abertzale sean desalojados de aquellas instituciones en las que están presentes.
Desde Pamplona, donde ayer asistió al comité regional de los socialistas navarros, José Blanco reprochó a Rajoy que no se limite a celebrar los «hechos en materia de política terrorista». «Lo que sobra son sus palabras para debilitar al Gobierno de España en la lucha contra el terrorismo», añadió el dirigente del PSOE.
Nuevo pacto
Ajeno a este rifi-rafe, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, destacó la eficacia policial y reiteró la necesidad de «un nuevo Pacto Antiterrorista, sin exclusiones».
Desde Euskadi, el dirigente de EB Mikel Arana celebró los arrestos, pero se mostró convencido de que la vía policial «no va a ser, exclusivamente, la que resuelva el problema que tenemos en Euskadi y la que traiga la paz y la normalización política».






