
El encuentro ante los rojiblancos, sin embargo, contará con algunas diferencias con respecto al disputado el pasado domingo en Santander. La primera, y más importante, es que los hombres de Rijkaard juegan en el Camp Nou por primera vez en la temporada y tras aguantar un chaparrón de críticas por el juego exhibido en el Sardinero. Aunque entre semana mejoraron su imagen en el Trofeo Gamper con la goleada al Inter, los rivales de los rojiblancos son conscientes de que no pueden repetir los errores de hace una semana frente a los rojiblancos.
El técnico del club cántabro tiene muy claro que si algún equipo quiere tener alguna opción ante un conjunto del calibre del azulgrana «ellos no tienen que tener un buen día. Ante equipos así no dependes de tí mismo. Si están inspirados poco tienes que hacer, y en su campo es todavía más difícil sorprenderle», señaló.
Con dos líneas de cuatro muy juntas, el entrenador asturiano, consiguió «incomodar» el juego de sus rivales «mediante un gran trabajo colectivo y solidario». Y eso que durante la segunda parte el Racing jugó con un hombre menos tras al expulsión del polaco Ebi Smolarek. «Mis jugadores hicieron un esfuerzo enorme en todas las posiciones, del que estoy muy orgulloso», añadió. Mantener esa intensidad a lo largo de todo el choque parece imprescindible para albergar alguna esperanza de no salir derrotado.
Para García Toral «todo el mundo conoce como juega el Barcelona». No existen muchos secretos del posicionamineto de sus hombres sobre el terreno de juego. Dice no saber, o prefiere guardarse, cuáles son los puntos débiles del rival de esta tarde del Athletic aunque alude a la implicación de los jugadores como un referente a tener en cuenta. «Puede que uno de ellos sea la motivación. Si ellos están comprometidos son superiores».
Para jugar al Barcelona «hace falta algo más que garra», apunta. El fútbol tiene muchas más cosas como «estar bien puestos sobre el campo y tener mucho orden. Esos son dos factores a tener muy en cuenta», matiza. A la hora de explicar el empate cosechado por su equipos estima que los azulgrana se encontraron en el Sardinero «con algo que no esperaban, y quizá dieron más que por hecha la victoria antes de jugar el encuentro», matizó. Pero cada partido, desde su punto de vista, es una historia diferente y hay que «estar los noventa minutos a tope. Ellos juegan en casa y parece que allí cuentan con más posibilidades para desarrollar su estilo de juego». Más dificultades para el Athletic.
El técnico asturiano no quiso entrar a «ofrecer consejos a nadie» porque «cada entrenador ya sabe lo que tiene que hacer en cada partido y contra el rival que tienen enfrente, y no soy nadie para darlos», reconoció. Aunque sí dejó patente que «el choque que disputaron contra nosotros y el del jueves -en el Trofeo Gamper- los azulgrana no me sorprendieron en nada. Otra cosa es que el pasado domingo no se encontraran cómodos sobre el campo», puntualizó.
«Muchas soluciones»
Los propios jugadores barcelonistas han reconocido a lo largo de la semana el exceso de confianza con el que saltaron al campo en Santander, y su falta de frescura y velocidad. Pidieron el balón al pie lo que provocó que el ritmo de juego fuera previsible. Esta circunstancia también provocó que la transición entre la defensa y el ataque tampoco fuera la correcta y dieran más facilidades a sus rivales, sobre todo a la hora de defender.
El domingo Rijkaard no podrá contar Samuel Eto'o lesionado en el amistoso del jueves y será «una baja importante para ellos», en palabras de García Toral. «Sin embargo, pueden paliar su ausencia con otro hombre como Henry porque tienen muchas soluciones. El mismo Giovani se destapó ante los italianos», señaló. En su opinión conseguir un triunfo ante el Barcelona es «una sorpresa», sumar un empate, «un grandísimo resultado», y perder, «entra dentro de lo normal».








