
Las ausencias de Aitor Ocio, sancionado, y del recién llegado Asier Del Horno, que ni siquiera fue incluido en la convocatoria, provocan que Caparrós juegue en Barcelona con una defensa en la que la única novedad con respecto al curso pasado es Koikili. A punto de dejar paso a Del Horno, hoy se mide a Messi, un reto de una exigencia salvaje para este jugador recién llegado desde Segunda B. En el otro costado, Iraola se encontrará con Ronaldinho en el primer partido de Liga del usulbiltarra. Por el centro, Ustaritz se abre paso para ayudar a Amorebieta a frenar a Henry, titular sin discusión tras la lesión de Eto'o.
Hasta el momento, el equipo ha mostrado que puede apoyarse en su defensa. Además, Caparrós parece decidido a dar entrada a Murillo en el medio centro en lugar de Tiko. La decisión busca secar al Barcelona en la zona de construcción Xavi-Iniesta. El guipuzcoano es un jugador de una gran solidez táctica y capaz de mantener el sitio en las circunstancias más adversas.
Además de la defensa, la atención se centrará en el debut de Markel Susaeta, un medio punta al que Caparrós le ha puesto mucha fe en esta pretemporada y cuyo salto a la titularidad era cuestión de partidos. Este eibarrés aún no ha cumplido los veinte y que lleva desde los diez en Lezama. El entrenador confirma así que su apuesta por los jóvenes no es una pose y que va mucho con él plantear retos importantes a los canteranos a los que ve porvenir.
Con Cuéllar a un costado y David López al otro, se le asigna la misión de dar al equipo la chispa atacante que no tuvo ante el Osasuna. «Será titular porque se tratará de un partido con muchos espacios», anticipó Caparrós.
Por delante de él sólo tendrá a Aduriz, un delantero luchador muy del tipo Caparrós. Llorente se queda esta vez en el banquillo. Ni mucho menos quiere decir que el entrenador deje de confiar en él, pero desde luego es una señal quedar fuera en el primer partido lejos de casa.
El Barcelona llega con aire de dudas al partido. ¿Qué rival se encontrará el Athletic, el equipo que cayó en Santander en Liga con los vicios de la pasada campaña de lentitud y aire ausente o el que goleó con comodidad apabullante al Inter en el Joan Gamper? Por lo que se ha visto, Ronaldinho no vive su mejor momento y el Barça parece obligado a agarrarse a Messi y Henry, pero a nadie se escapa que el brasileño puede resurgir para tumbar a los rojiblancos, como hizo la pasada campaña, sin ir más lejos. La expedición rojiblanca aterrizó en la tarde de ayer en Barcelona convencida de que un partido poco prometedor, como éste, puede convertirse en un sonado paso adelante.








