
En otoño tendrá lugar el proceso interno para la elección del burukide que dirigirá la formación jeltzale a partir de diciembre. «No puede ocurrir lo que pasó hace cuatro años cuando surgieron tensiones, unas heridas que han durado hasta ahora. En este tiempo se han proyectado en ocasiones dos discursos y divisiones y esto ha tenido consecuencia en las elecciones», advirtió Josu Jon Imaz, quien urgió a «cerrar» las grietas. «La unión es nuestra fuerza. Divididos, somos vulnerables. Nuestro objetivo tiene que ser la fuerza, la eficacia, la unión y la honradez», subrayó.
Aclarada su postura respecto a las disensiones internas, el presidente del PNV estableció los «dos objetivos claros» del nuevo curso político. El primero, la «pacificación», cuestión en la que el partido se marca como prioridad «contribuir a la deslegitimación social y política» de ETA y de Batasuna, a quien acusó de «llevar engañados» a las urnas a los electores de ANV.
Imaz aseguró que «el mayor enemigo y lastre de la causa nacional se llama ETA». «Pero ETA y Batasuna tienen un problema porque su final está más cerca de lo que creen». De hecho, el líder jeltzale pronosticó: «El Sin Feinn pronto les tratará como apestados y ETA escribirá su página final por inanición».
La segunda prioridad del PNV estribará en el «autogobierno». No hubo ni una mención a la consulta defendida horas antes por el lehendakari Ibarretxe, pero sí abogó por la autodeterminación cuando «sea posible». Centró su enfoque en el escenario general. Al PSOE le avisó de que «no tiene legimitad para pedir la transversalidad cuando tiene el Estatuto incumplido y cuando en Navarra acaba de impedir un acuerdo transversal y plural».
En el caso de Eusko Alkartasuna, recordó a la militancia reunida en Zarautz cómo su presidenta, Begoña Errazti, «nos acusa de buscar un acuerdo con el PSE para hacer negocio. ¿Cómo pueden decir esto quienes en Muskiz se han coaligado con el PSE para quitarle la Alcaldía al PNV? Que lo explique, por ejemplo, a los afiliados de Azpeitia cuando EA se alinea con ANV, que no levanta la voz ni ante cien kilos de explosivos para matar a seres humanos. Se trata de una cuestión de dignidad, no de lealtad».
Generosidad y debate
Imaz aludió también al año electoral en ciernes y auguró que «en la carrera sobre quién es más esencialista entre el PP y el PSOE, unos u otros vendrán después de las elecciones donde el PNV a pedir colaboración. Que sepan que pondremos sobre la mesa el autogobierno y la normalización política sobre las claves del documento de octubre de 2005. Ahí se encuentran las claves de 'no imponer, no impedir'».
Antes del discurso del presidente del PNV, el líder guipúzcoano, Joseba Egibar había realizado su alocución. Remarcó el denso silencio que reinaba entre los afiliados y les preguntó si era debido a «la preocupacion. Parece que hay una carrera por meterse con el PNV y marcarnos el camino», sostuvo el presidente del GBB, quien responsabilizó de esta pretensión a «algunos medios de comunicación como los de Prisa y Vocento». «La militancia tiene que estar tranquila», transmitió a continuación y, si Imaz pidió «unidad», Egibar apeló al «debate» porque «lleva a la solución de los problemas».
En su opinión, «mientras discutimos sobre dos almas y si el lehendakari consulta o no consulta», el «Estado tiene un interés en confundir a los vascos y ahora surge el término transversalidad. Se va a inventar una definición como concepto aplicado a la cuestión vasca para que no se solucione», manifestó Egibar, en un discurso muy parecido al de EA, cuya presidenta utilizó precisamente el día anterior el concepto de la transversalidad para descalificar a Imaz.
A su juicio, lo que «realmente crea nerviosismo» en el Gobierno Zapatero y en la izquierda abertzale «son las decisiones; quién realmente les preocupa es Ibarretxe», que, según añadió, «es probable que el mes próximo se siente en el banquillo por dialogar, ni siquiera por intentar una consulta. ¿Qué pretenden? ¿Inhabilitar al lehendakari? ¿Así se solucionan las cosas? ¿Y con Otegi en la cárcel? Lo mínimo que se busca con esto es retrasar la solución al problema», enfatizó.






