
Rotundo, pero al mismo tiempo ambiguo. Así compareció ayer Ibarretxe ante los medios de comunicación en la tradicional declaración que, con ocasión del primer Consejo de Gobierno postvacacional, realiza cada año en el Palacio de Miramar de San Sebastián. En esta ocasión, sus palabras cobran especial significado si se contrastan con el pensamiento que expresó a mediados de julio el presidente de su partido, Josu Jon Imaz, en un artículo de opinión que publicó este periódico. En aquel texto, Imaz rechazó sin ambages la celebración de una consulta mientras exista ETA, en consonancia con lo que contempla el acuerdo de Gobierno tripartito de junio de 2005. Inmerso en pleno proceso de renovación, el PNV intenta cerrar durante estos días una ponencia política consensuada.
El lehendakari no fue mucho más allá de su declaración de intenciones. De hecho, él también se remitió al texto pactado por PNV, EA y EB en 2005, si bien dijo estar conforme con las manifestaciones realizadas hace unos días por la secretaria del EBB, Josune Ariztondo, en el sentido de que los acuerdos pueden adaptarse a los tiempos.
En cualquier caso, Ibarretxe puso especial énfasis en proclamar que cumplirá lo que considera un compromiso personal «con el rotundo apoyo de las tres formaciones que están detrás de este Gobierno». No aclaró cuándo. Primero dio a entender que sería antes de 2009, al comentar en euskera que él sólo puede hablar de esta legislatura porque desconoce si repetirá mandato. Poco después, en castellano, señaló que, como no es «adivino», no puede precisar si la consulta se celebrará esta legislatura. Máxime, dijo, cuando su convocatoria depende de otras «voluntades» además de la suya, la del Gobierno o la de los partidos que lo sustentan. Eso sí, tras recordar el rechazo de las Cortes a su proyecto de nuevo Estatuto, dijo, «quiero ser muy firme en esto: No sé cuándo se va a dar, pero el futuro de este pueblo se va a decidir en Euskadi». «No aceptamos que las instituciones vascas seamos sustituidas por las españolas o que los portavoces de todos los partidos vascos, pensemos lo que pensemos, seamos sustituidos por los del PSOE o los del PP en Madrid», sentenció.
Así las cosas, habrá que esperar hasta el pleno de Política General, de finales de septiembre, para que Ibarretxe aclare algo más sobre sus planes. Ayer, se negó a hacerlo «por respeto» al Parlamento.
El lehendakari no fue más preciso al referirse a lo que él mismo definió como «rifirrafes políticos» protagonizados por los socios del tripartito en las últimas semanas, cuya génesis fueron las posiciones expresadas por sus dos compañeros en el consejo político del Gobierno, Joseba Azkarraga (EA) y Javier Madrazo (EB), en contra de los planteamientos de Imaz.
Sin entrar en esta polémica -que había vuelto a azuzar la presidenta de EA, Begoña Errazti, apenas 16 horas antes- Ibarretxe hizo un llamamiento a la discreción y no se mostró preocupado, porque «sé lo que piensan todos entre bambalinas». Asimismo, subrayó que las tres formaciones comparten dos principios que, por primera vez en 20 años, también asumen todos los partidos que gestionan las diputaciones. El primero es un «principio ético», que pasa por «un 'no' rotundo a la violencia y un 'sí' al respeto de todos los derechos humanos» de todas las personas, «aunque hayan cometido los crímenes más horribles». El segundo es un «principio democrático», un «'sí' a la voluntad de decidir del pueblo vasco».
En estas condiciones, Ibarretxe vislumbra una «oportunidad de oro» para que las principales instituciones de Euskadi avancen en la presentación de iniciativas para «dar a la sociedad vasca lo que es suyo», el «derecho a decidir». «Tejeremos mayorías, impulsaremos debates y acabaremos como tiene que acabar en democracia una iniciativa, con una consulta democrática».
'Secuestros exprés'
El lehendakari dedicó algunas de sus expresiones mas rotundas a ETA. Dejó bien claro que «la violencia debe desaparecer, al margen de que exista o no un acuerdo político», y mostró su repulsa por los «métodos extraordinariamente perversos» que la banda utiliza en los últimos tiempos. En esos términos se refirió al «secuestro exprés» de un matrimonio de Orio y su hijo de 4 años, el pasado fin de semana, para que los terroristas se hicieran con la furgoneta con la que intentaron cometer el atentado frustrado en Castellón.
Ibarretxe también censuró al PSOE por vetar la alianza del PSN con Nafarroa Bai. «El PSOE no sólo no acepta la voluntad que para decidir nuestro futuro reside en la sociedad vasca. Tampoco acepta la voluntad de su partido en un territorio vasco», dijo.






