
REACCIONES
La 'número dos' del Gobierno señaló a propósito de las manifestaciones del lehendakari que la celebración de consultas «está regulada por la Constitución», que además establece «los supuestos, los procedimientos y los momentos en los que procede» realizarlas. La Carta Magna incluye esa facultad entre las que son competencia «exclusiva» del Estado en su artículo 149, y el 62 atribuye al Rey la potestad para «convocar a referéndum en los casos previstos en la Constitución».
Sobre la pretensión de Ibarretxe de celebrar la consulta aunque persista la violencia terrorista, Fernández de la Vega aseguró que «una organización terrorista no condiciona nada» la política española. «ETA no ha conseguido nunca nada, ni conseguirá nunca jamás nada en este país», subrayó.
«Inadmisible»
Por su parte, el secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, tachó de «inadmisible» que el lehendakari plantee «nuevas propuestas de autodeterminación» en un momento en el que ETA «está recrudeciendo su actividad». Elorriaga calificó de «sinsentido lamentable» la propuesta de Ibarretxe, y aseguró que así lo entiende «cualquier demócrata», entre ellos «muchas personas dentro del PNV». El dirigente popular también hurgó en la crisis del tripartito vasco, pese a asegurar ayer mismo Ibarretxe que contará con el «apoyo rotundo» de los tres socios de Gobierno. Según Gabriel Elorriaga, la situación actual pone en evidencia que el jefe del Ejecutivo autónomo «cada vez tiene menos autoridad».
También el portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, puso en solfa las palabras de Ibarretxe sobre la sintonía de los tres partidos que sustentan al Gabinete. A su juicio, «ese apoyo inequívoco» que vaticina el lehendakari «está contestado solamente con leer a Román Sudupe o viendo las polémicas de los últimos días o el enfrentamiento abierto entre Begoña Errazti y Josu Jon Imaz». «Lo último que les preocupa a todos es la opinión de Ibarretxe», zanjó el parlamentario vasco, quien diagnosticó que «tenemos un lehendakari amortizado, fuera de juego, que se reitera en viejas obsesiones modificando cada vez los tiempos»: «ya no se acuerda de la ausencia de violencia, de si en esta legislatura o en otras, y adopta un tono cada vez más mesiánico».
Pese a la presencia de Ezker Batua en el tripartito, y en contra de la posición que mantiene su líder Javier Madrazo, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, recordó que la ausencia de «todo tipo de violencia» era uno de los requisitos que pactaron los socios del tripartito para la convocatoria de una consulta, y dichas condiciones «siguen vigentes», sostuvo.
Aralar, por boca de su vicecoordinador Jon Abril, secundó ayer al lehendakari, y le animó a «fijar un plazo» y «poner los mecanismos» para garantizar que va a haber referendo. «Si hay acuerdo dentro de ese plazo, se debe realizar la consulta; y si no hay acuerdo entre una mayoría, en cualquier caso también hay que realizarla para dar la palabra a la ciudadanía», subrayó.






