
El trabajo de los especialistas ha revelado, de este modo, un nuevo paralelismo entre el atentado de la pasada semana y algunos de los cometidos por el sanguinario miembro de ETA Henri Parot en la segunda mitad de los años 80. El 22 de noviembre de 1988, el 'comando Argala' que encabezaba Parot empleó un sistema de iniciación pirotécnico programado también con un plazo de 45 segundos para activar un coche bomba cargado con 500 kilos de explosivo ante la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid.
Los investigadores del atentado de Durango presumen, además, que el 'comando Vizcaya' -al que se atribuye la acción- cuenta con cierta infraestructura, algún garaje o bajera en el que poder mantener oculto el automóvil que utilizaron en su huida. Eso explicaría que los terroristas no se molestaran en doblar las matrículas del coche, que alquilaron el pasado mes de mayo en Oporto y que destruyeron después del atentado en la vecina localidad de Amorebieta.
El hecho de que este vehículo procediera de Portugal motivó que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, titula del Juzgado Central de Instrucción número 5, enviara ayer a las autoridades lusas una solicitud para la creación de un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) encargada de investigar el ataque. El magistrado ha remitido la documentación correspondiente al Procurador General de la República de Portugal, a quien compete aceptar o no esta petición y establecer los términos de la misma en lo referente a la composición y naturaleza de este grupo por parte portuguesa.
La aparición del coche en Durango vino a reforzar las sospechas de que ETA cuenta con infraestructura en Portugal, que surgieron tras el descubrimiento el pasado 22 de junio de un coche cargado con explosivos en Ayamonte, cerca de la frontera.
Fiscalía
En lo relativo a la parte española, el envío de la petición supone que los funcionarios que conformarán el equipo encabezado por el juez Garzón y con representación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional ya han sido seleccionados. Se trata, según las citadas fuentes, de la primera ocasión en la que se le plantea a Portugal la creación de un equipo de esta naturaleza, destinado a la investigación concreta del atentado cometido en España.
El primer Equipo Conjunto de Investigación (ECI) de este tipo se constituyó en 2004 con Francia. Entró en funcionamiento con el objeto investigar atentados contra intereses turísticos realizados por ETA en 2003.






