El Juzgado de Instrucción número 2 de Irún ha citado a declarar, en calidad de testigos, a parte de los 33 contribuyentes que entregaron diversas cantidades al ex director de la oficina de Hacienda foral de esa localidad José María Bravo -actualmente en prisión- para saldar deudas fiscales y de las que éste presuntamente se apropió. Se trata, en su mayoría, de titulares de pequeñas empresas y comercios.
En una providencia, el juzgado encargado de investigar el supuesto fraude en la oficina tributaria ha citado a declarar el próximo día 19, a partir de las diez y media de la mañana, a cinco de los contribuyentes, y a otros el 1 de octubre. Asimismo, para el 3 de octubre ha llamado a tres personas en calidad de testigos y a varias más en su condición de «perjudicados».