
La primera dama, Hayrunnisa Gul, cuyo velo es considerado por los defensores a ultranza del laicismo como un signo de su oposición al régimen, no asistió al desfile militar en conmemoración de la victoria de las tropas turcas sobre las griegas el 30 de agosto de 1922. La esposa del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que también cubre su cabello con el velo, tampoco fue invitada, como ya es costumbre desde la llegada al poder en 2002 del Partido de la Justicia y del Desarrollo (AKP) de su marido.
La cúpula militar no incluyó, asimismo, el nombre de la 'primera dama' en la invitación cursada al presidente para la cena de gala ofrecida anoche. Y es que el Ejército aplica estrictamente la prohibición del uso del velo islámico en las administraciones y las universidades.
Gul, quien fue jefe de la diplomacia turca desde 2003 hasta su contestada elección, asegura desde hace tiempo que ha roto sus vínculos con el islam político y se ha comprometido a defender la separación entre el Estado y la religión, y a ejercer su cargo de forma imparcial. Sin embargo, los generales han acogido con reticencias sus promesas.
El miércoles, el general Buyukanit y varios oficiales evitaron saludar al presidente con la tradicional inclinación de cabeza, como es de rigor, al subirse a una tarima para una ceremonia de entrega de diplomas en la academia castrense Gata de Ankara. El débil aplauso que le dedicaron los presentes en este acto contrastó con las fuertes ovaciones que recibió el jefe del Estado Mayor, lo que fue interpretado también como una señal de protesta hacia este islamista moderado.
Los militares, que derrocaron cuatro gobiernos en medio siglo, también ignoraron el pasado martes la ceremonia de investidura de Gul, quien es también comandante jefe de las Fuerzas Armadas.
«Focos del mal»
La víspera de la votación en el Parlamento, el general Buyukanit denunció en un comunicado transmitido con motivo del Día de la Victoria, los «focos del mal que intentan sistemáticamente erosionar la estructura laica del país» y aseguró que «las Fuerzas Armadas no harán concesiones».
Estas muestras de recelo han sido denunciadas por la prensa. «La persona que es el comandante jefe del Ejército no ha recibido el respeto que se merece», recogía el diario popular 'Vatan'. El rotativo 'Aksam', por su parte, publicó un mensaje similar: «No esperamos de los generales que se adapten a la nueva situación sobre el terreno, pero deberían reconsiderar algunas de sus actitudes».
Un sondeo publicado por el periódico 'Milliyet' apuntaba que el 35,4% de la población cree que los islamistas reaccionarios han ganado terreno en la sociedad en los últimos cuatro años y medio que ha gobernado Erdogan, al frente del AKP, lo que también ha aumentado el escepticismo hacia Gul en gran medida. Pero el 46,7% de los votantes optó por el AKP en las elecciones del 22 de julio, lo que fue interpretado como un voto de confianza hacia la candidatura de Gul como futuro jefe de Estado.
El presidente se reunirá con frecuencia con los jefes militares y los analistas prevén que estos encuentros no serán muy placenteros para el político que acercó su país a la UE.






