
El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes. /ARCHIVO
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, ha asegurado hoy que "no hay riesgos" para el mercado financiero español ni tampoco para el hipotecario, ante las turbulencias en los mercados originadas en la crisis hipotecaria en EEUU, si bien ha reconocido que puede haber "efectos indirectos".
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Solbes se ha referido en concreto a la posibilidad de que la crisis financiera tenga un impacto macroeconómico en las principales economías y haga desacelerarse el crecimiento mundial, lo que también podría afectar a España.
En cualquier caso, el vicepresidente ha aseñalado que la economía española cuenta con "fortalezas importantes", entre ellas la del mercado hipotecario, cuya "transparencia", "competencia" y "respeto de las normas prudenciales del Banco de España" hace que no tenga riesgos de verse afectado por la crisis del mismo sector en EEUU. "Hay que seguir con todo rigor y detalle lo que está sucediendo en el mundo", dijo el vicepresidente, quien señaló que el Gobierno no va a hacer una revisión extraordinaria de las previsiones macroeconómicas con motivo de la crisis financiera.
Solbes recordó que la economía española sigue creciendo a tasas elevadas, por lo que las citadas turbulencias financieras se producen en un contexto "sólido" y "debemos ser optimistas en cuanto a su posible impacto". Según el informe del vicepresidente, la economía española se encuentra "en una posición muy sólida", como demuestran los últimos datos publicados sobre contabilidad nacional, inflación y ejecución presupuestaria.
Superávit de 8.015 millones
En particular ha valorado el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en el segundo trimestre del año, que se mantiene en tasas del 4%, "muy superiores" a la media de la zona euro, así como la moderación de la demanda interna y la menor aportación negativa del sector exterior. También se incide en el buen estado de salud de las cuentas públicas, que han permitido al Estado alcanzar los 8.015 millones de superávit en lo que va de año.
Estos datos, junto con "la fortaleza del empleo" y una inflación "en los niveles más bajos de la legislatura", permiten al Gobierno, según Economía, mantener las expectativas de crecimiento contenidas en el cuadro macroeconómico aprobado en julio, que calcula un aumento del PIB del 3,8% para este año.
Junto con el informe sobre la situación económica, el vicepresidente segundo ha presentado también otro sobre el cumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria en 2006, que ratifica los datos ya publicados de un superávit del 1,8% del PIB para el conjunto de las Administraciones Públicas.