
Vista de una oficina cerrada por Fincas Corral en el centro de Barakaldo. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
El 'boom' del ladrillo ha tocado a su fin. Las ventas de viviendas se han frenado en seco tras haberse colocado por las nubes los precios, que ahora son más difíciles de financiar por la escalada de los tipos de interés. Conclusión: el negocio de las agencias inmobiliarias se ha frenado en seco. Fincas Corral, una de las mayores de España, ha cerrado alrededor de la mitad de sus oficinas en lo que va de año. La empresa aseguraba tener 350 el pasado mes en febrero. De ellas mantiene actualmente alrededor de 180, según se desprende de los datos que figuran en su página 'web', informó ayer el diario 'Cinco Días'.
La delicada situación del sector ha ralentizado las transacciones y está provocando un «ajuste» en la actividad comercial, explicó un portavoz de la empresa. El grupo, que empleaba a 2.000 personas a finales del pasado año y tuvo un volumen de negocio de 1.126 millones de euros, eludió concretar en cuánto ha recortado su plantilla.
Fuentes de los trabajadores señalaron que el cierre de locales comenzó en abril, poco después de que la empresa anunciara un plan de expansión en México.