Moratinos aterrizó ayer a Moscú. Según fuentes diplomáticas consultadas por este periódico, «no tiene nada nuevo que decir» sobre la supuesta información que el ex agente del CNI Roberto Flórez García habría suministrado a los servicios secretos rusos entre 2001 y 2004. Flórez, antiguo guardia civil, fue detenido en Tenerife acusado de vender a otro país datos sensibles sobre la estructura interna del CNI y la identidad de sus agentes.
Una fuente próxima a la investigación declaró hace un mes que el supuesto beneficiario de esos servicios habría sido Rusia. Sin embargo, la delegación diplomática de Moscú en Madrid lo negó. Tampoco el director del CNI, Alberto Saiz, lo confirmó en la rueda de prensa en la que anunció el arresto de Flórez. «No afectará a las relaciones con el Estado implicado porque tales asuntos han de resolverse entre los servicios de inteligencia», declaró Saiz entonces. Similar argumento se defiende ahora. «El Gobierno nunca acusó a Rusia de ser el país que contrató al agente. Tales informaciones partieron de la Prensa», apuntan los organizadores del viaje de Moratinos. Sin embargo, el ministro español habló por teléfono con Lavrov el 25 de julio.






