
El documental destaca testimonios de antiguos compañeros suyos, coteja datos e investiga un sumario abierto en su día por la Justicia italiana, que implica a un grupo de fascistas italianos en su posible secuestro. El documental contiene además una prolija descripción sobre el contexto de la época, al inicio de la Transición española, en un momento en el que comenzaron a surgir divergencias en el seno de ETA entre los partidarios de continuar con la violencia y los de implicarse en la vía política. La película incluye entrevistas, entre otros, con el juez italiano responsable de la investigación, Giovanni Salvi, con el ex dirigente de ETA Eugenio Etxebeste, con el general Ángel Ugarte, responsable en su día del SECED (los servicios de inteligencia) dependiente de la Presidencia del Gobierno en 1976, y con el comisario francés Alain Etchetto. También recoge los testimonios de la antigua compañera de 'Pertur', Lourdes Auzmendi, y de ex dirigentes de ETA-pm.
Defiende la vía política
Amigo -que fue miembro de ETA político-militar en los primeros años setenta y autor de una biografía política de 'Pertur'- decidió realizar un documental en julio de 2006, a raíz de un acto de homenaje celebrado en San Sebastián organizado por cerca de 500 ex compañeros del desaparecido. Consultado por este periódico, Amigo cree que el trabajo puede servir para que se pida de nuevo la reapertura judicial del caso de cara a su esclarecimiento definitivo. El sumario fue en su día archivado por un juzgado de Bayona por falta de pruebas.
La tesis de la autoría de la extrema derecha o de elementos parapoliciales fue planteada en un comienzo tras la reivindicación de diferentes grupos ultras. Sin embargo, las fuertes tensiones en ETA moldearon entonces un escenario distinto. Dos años después, la familia y sus allegados de ETA político-militar responsabilizaron de su desaparición a los 'bereziak' de la misma organización, que después desembocarían en ETA militar. Su familia reveló las fuertes desavenencias internas de este grupo con 'Pertur', partidario de que la izquierda abertzale participara en la vía política a través de un partido. Los entonces 'bereziak' iniciaron una campaña de desprestigio contra 'Pertur' por establecer supuestos contactos con el Gobierno español a través del abogado Juan María Bandrés. En la primavera de 1976, Moreno Bergaretxe fue acusado de incumplir los estatutos y arrestado de forma preventiva ante la conferencia de cuadros durante varios días, según revela Etxebeste. El documental apunta que la reacción humana y política de una buena parte de los 'bereziak' tras la desaparición dio pie a instalar en la opinión pública la hipótesis de un ajuste interno de cuentas.
Narcotizado y torturado
El largometraje -titulado 'El año de todos los demonios'- recuerda el sumario iniciado por un juez italiano en los años 80, de 400 folios de extensión, y que fue cerrado por la falta de colaboración de las autoridades españolas. En aquella investigación se recoge el testimonio de un arrepentido, Angello Izzo, que declaró en febrero de 1984 que dos ultras -Pier Luigi Concutelli, encarcelado en 1977 por el asesinato de un juez, y Auguto Cauchi- realizaron acciones contra miembros de ETA, armados y documentados por la Policía española. Según su declaración, Concutelli le habló del secuestro de un etarra, cuyo nombre no citó, al que narcotizaron, y trasladaron a España para interrogarle. Fue torturado y posteriormente se le hizo desaparecer. Según esa versión, no fue entregado directamente a la Policía española, sino a un grupo que trabajaba a su servicio.
El largometraje relata también la visión de 'duro' que sobre Moreno Bergaretxe y su papel como interlocutor con los argelinos tenían determinados servicios policiales ligados aún al aparato franquista, y descubre diferencias entre los servicios secretos y la Policía sobre la estrategia contra ETA. La investigación judicial afloró en parte tras haberse descubierto que el servicio secreto de Pinochet estuvo detrás de atentados cometidos por estos ultras italianos contra colaboradores de Salvador Allende. El documental descubre datos nuevos que refuerzan la tesis de los neofascistas al confesar uno de los dirigentes polimilis, Sabin Atxalandabado, que aquel mismo día recibió un mensaje para aparecer en una cita que resultó falsa y que luego interpretó como un intento de secuestro. Días antes del hecho, dos policías españoles habían sido secuestrados en Hendaya.
Sus cadáveres fueron encontrados meses después junto a la playa de San Juan de Luz. La acción fue atribuida a 'Apala'. La dirección polimili, a la que pertenecía, negó su autoría.
El filme recuerda que las diferencias entre los 'bereziak' y la rama más política de la organización fueron crecientes a partir del secuestro y asesinato de Ángel Berazadi. Según informaciones publicadas, 'Pertur' fue quien negoció con la familia la rebaja de 200 a 50 millones de pesetas por el pago de su rescate. Pero los 'bereziak' lograron que la ejecutiva de ETA-pm diera luz verde a la «ejecución» pese a la oposición de parte de sus miembros. Al parecer, los etarras precipitaron el asesinato al sentir que la zona estaba siendo «peinada» por una unidad de la Guardia Civil, entonces dirigida por Antonio Tejero.






