
Al parecer, los focos del Peloponeso ya no preocupan a las autoridades porque han dejado de amenazar zonas pobladas. Ahora «los esfuerzos se centran en extinguir incendios determinados» y se da especial importancia a las localidades de Plutojori y Matesi, en la prefectura de Ilias, al oeste del Peloponeso.
En la isla de Eubea, en Grecia Central, hay un fuego activo, pero está «a gran altitud y no pone en riesgo a los habitantes de la zona», añadió el funcionario de Atenas.
Por otra parte, el portavoz del Gobierno indicó que la Justicia griega investiga la aparición simultánea de focos en múltiples regiones del país y que se han ofrecido recompensas de entre 100.000 y un millón de euros por descubrir a los autores de los incendios.
Diamantis informó de que ya se ha condenado a una persona a dos años de cárcel por provocación de un incendio por imprudencia, mientras que otras trece comparecerán ante la Justicia acusadas seis de ellas de intencionalidad y el resto de descuido.
«Muchos muertos»
Las llamas ocasionaron «muchos muertos, mucha destrucción y gran pesar entre la opinión pública», recalcó, para añadir que durante los últimos días se ha llevado a cabo «el mayor despliegue de flota aérea en la posguerra de Europa» para hacer frente a unos incendios «que destruyeron la mayor extensión de bosques y tierras en la historia» posbélica de Grecia.
«Nunca se había necesitado la ayuda de tantos países para combatir unos fuegos que se agravaron por unas condiciones especialmente negativas, con el verano más caluroso de los últimos 107 años, con casi un nivel cero de humedad y vientos muy fuertes», subrayó el funcionario. El Ejecutivo griego se compromete a reconstruir todas las zonas calcinadas. «Donde había bosques, habrá bosques», prometió.






