
Los detalles de la reforma no serán desvelados de forma oficial hasta el próximo martes, después de que el Ejecutivo foral le dé 'luz verde' en la reunión de su consejo. Tanto el PNV como EA han decidido guardarlos bajo 'siete llaves' para intentar conformar un mensaje coherente que justifique el desaguisado. El hilo conductor de ese mensaje, según ha podido conocer EL CORREO, será el de trasladar a las empresas guipuzcoanas la idea de que, a pesar de tener un impuesto más alto que las vizcaínas y guipuzcoanas, pagarán menos gracias a las desgravaciones y a la aplicación a un mayor número de firmas del tipo reducido del 24% reservado para las ''pymes', que será igual en los tres territorios.
Desequilibrios
Aunque algunas compañías pueden verse beneficiadas -las más potentes por sus inversiones en I+D, así como las que tengan ingresos anuales entre 6 y 10 millones de euros, margen hasta el que se va a ampliar el tipo reducido-, la normativa guipuzcoana generará serios problemas en otras muchas. En especial, en los grupos con filiales en varios territorios del País Vasco, ya que la legislación fiscal impide consolidar los resultados -es decir, presentar una única declaración del impuesto, lo que permite restar a las ganancias de una firma las pérdidas de otra- cuando las sociedades están ubicadas en zonas geográficas con tipos diferentes.
La Diputación inició ayer el trabajo de sondeo entre los partidos y los agentes sociales sobre las líneas generales de su proyecto, aunque en conversaciones presididas por una escasa transparencia. Así, el diputado general, Markel Olano, mantuvo un encuentro con la portavoz del PP en las Juntas, Regina Otaola, a quien trasladó la idea de que aún no existe un pacto cerrado entre los socios del Gobierno, aunque sí la seguridad de que el nuevo tributo será aprobado el próximo martes. Otaola sacó la impresión de que el responsable nacionalista ya no es tan tajante como hace tan sólo unas semanas cuando priorizaba la unidad fiscal en Euskadi. «Ahora parece considerar más importante que se apruebe una nueva norma, aunque sea con un tipo superior al 28%». La dirigente del Partido Popular aseguró que su formación sólo apoyará el proyecto si respeta el acuerdo del Órgano de Coordinación Tributaria, en el que las tres diputaciones y el Gobierno vasco acordaron el 28%.
Fuentes consultadas por EL CORREO aseguraron que responsables del Ejecutivo foral explicaron también ayer a la patronal guipuzcoana las líneas generales de la regulación y sondearon cuál sería su postura ante un tipo superior al 28% compensado con una mejora de las deducciones. Adegi no tiene previsto pronunciarse públicamente hasta la próxima semana, cuando ya se conozca el texto. Representantes empresariales han sido hasta ahora muy críticos con una eventual ruptura de la uniformidad del gravamen en el País Vasco ya que, a su juicio, puede ser en el futuro el germen de una permanente inestabilidad en torno a la fiscalidad. No en vano, existe una ley del Parlamento de Vitoria -la de Armonización- que impide, al menos nominalmente, tipos diferentes en el Impuesto de Sociedades.






