Quienes estén interesados en visitar el imponente velero podrán hacerlo hoy, de diez de la mañana a diez de la noche en la dársena del Museo Marítimo. Será la última oportunidad de pisar su cubierta, porque mañana partirá hacia Las Palmas. Estos días, los visitantes centran su atención en la estructura del buque, sus tres palos y 23 velas, el timón y la campana dorada de la proa. También se hace curioso comprobar el trajinar de marineros y oficiales, que componen una tripulación de 254 miembros. De noche, las luces de las velas y las lámparas del barco ofrecen una estampa insólita junto al Guggenheim.
El guardia marina Gerardo Luna explica que este buque escuela «forma en la práctica a todos los que se alistan en la Escuela Naval Militar de la Armada de México». Los alumnos enrolados aprenden los códigos de comunicación propios de la Marina, a trepar hasta los puntales del velamen y a hacerse mareineros. «Se les enseña a utilizar los radares, el GPS y la navegación astronómica, con la que nos situamos en el mar por la posición de las estrellas», aclara Luna. Al licenciarse, regresan a México y son ascendidos a oficiales.
El 'Cuauhtémoc' se construyó en 1982 en los Astilleros Euskalduna y fue adquirido por la Armada de México. En estos 25 años ha participado en muchas regatas velando por el entendimiento entre México y los demás países, un objetivo que le llevó a ganar 'El premio de la amistad' de la regata Cutty Sark del 2000. En 2002, se hizo con la Tetera Boston, por ser el barco más rápido en cruzar el Atlántico a vela.








