El inspector pasea junto al vecino por el entorno de su casa. Identifica los principales obstáculos y elabora un informe en el que aconseja la ejecución de las obras necesarias -rebajes de acera normalmente- para facilitar la movilidad. El Ayuntamiento ejecuta a continuación los trabajos. «Queremos que los discapacitados puedan hacer una vida normal en su entorno, que vayan sin problemas al supermercado, a la caja o al parque más cercano», apunta como objetivo el concejal de Obras y Servicios, Lezo González.
Rebajes provisionales
La prestación funciona de forma pionera en Santurtzi, aunque ya se puso en marcha durante la pasada legislatura. El servicio se acciona cuando llegan quejas al Consistorio, bien a través de los propios discapacitados o de sus familiares, que también pueden cursar la solicitud.
Desde la llegada de la nueva Corporación, el técnico municipal ha recorrido con dos personas de movilidad reducida el entorno del casco peatonal y las calles adyacentes, algunas de las cuáles se han tenido que modificar en los últimos meses debido a las obras del metro. Gracias a su trabajo se han adecuado rebajes provisionales para salvar el escalón de la acera en vías tan transitadas como Sabino Arana o Capitán Mendizabal.








