
La formación jeltzale está empeñada en recuperar una imagen de mayor unidad interna y en cerrar filas, en especial en un momento en el que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, está a punto de anunciar sus planes para el resto de la legislatura en la sesión parlamentaria de septiembre, en la que quizá haga pública alguna iniciativa en relación con la convocatoria de una consulta popular. El empeño de la mayoría del EBB es que la ponencia recoja las diferentes sensibilidades del partido, pero dejando claro el sello pactista que Imaz defiende.
Estrategia compartida
Urkullu relativizó ayer el debate interno y subrayó «la apuesta por la unidad» en la que está embarcado su partido. Así, aseguró que «todo el PNV» comparte los «principios y las bases principales» de su línea política, aunque admitió que «puede pasar» que se discuta internamente su traducción en iniciativas concretas.
Urkullu explicó, en una entrevista concedida a Euskadi Irratia, que durante la reunión del EBB de anteayer en San Sebastián se presentaron las líneas estratégicas de la ponencia política que el partido debatirá en las próximas semanas. Aclaró que «todavía no hay un texto», que «lo están trabajando» y que estará concluido «en una semana o 10 días». El documento se inspira, en parte, en la iniciativa sobre final dialogado y normalización política aprobada por la dirección jeltzale en octubre de 2005 y que establecía las premisas para la pacificación y el diálogo político.
El portavoz del EBB negó que en el PNV haya dos sectores diferenciados con opiniones distintas y precisó que las orientaciones básicas son compartidas por todos, pese a que «puede pasar» que existan discusiones en torno a la «estrategia» y las «iniciativas». No obstante, mostró su confianza en que esas diferencias queden finalmente acordadas en el borrador definitivo.
El dirigente jeltzale aludió también al debate sobre la consulta popular y explicó que «puede haber distintos tipos de consulta» y que tanto el PNV como el gobierno tripartito «tienen escrito» el modo en que se debe preguntar a la sociedad. Previsiblemente, el PNV eludirá concretar el debate sobre el referéndum en su propuesta.
Para Urkullu, la discusión sobre la consulta se «superará» porque el PNV siempre ha apostado por este instrumento «subrayando que a través de la consulta la sociedad tiene que poner fin al conflicto político».
En cualquier caso, el portavoz del EBB consideró que el hecho de que los dirigentes del PNV logren un acuerdo en torno a la ponencia política no garantiza que exista una única candidatura a la presidencia del partido en el proceso interno que se prolongará hasta el invierno, ya que se trata de un sistema «muy abierto» en el que «cualquier militante puede ser candidato».
El dirigente nacionalista explicó que en la reunión del lunes, a la que asistió el lehendakari, se abordó también la preparación del próximo Pleno de Política General, en el que, afirmó, la posición de Ibarretxe y la del partido «irán unidas».
Los miembros del EBB estudiaron, además, las actitudes de los diferentes partidos tras las elecciones y las discrepancias surgidas entre los socios del tripartito durante el verano, una situación que el PNV espera «reconducir», por lo que aseguró que el gobierno PNV-EA-EB tiene su «programa y su recorrido», y «no habrá problemas para que siga teniendo vigencia».






