
José Tomás fue corneado por el toro, de la ganadería de Núñez del Cuvillo, cuando muleteaba por el lado derecho ya muy avanzada la faena. Cuatro estatuarios, dos series en redondo, una más al natural y en el segundo muletazo al volver por el pitón derecho, se produjo la cornada. Una embestida seca y certera, derribándole. El torero cayó herido, y en el suelo quedó a merced del animal.
Al quite las cuadrillas, apareció un capote que distrajo al toro, que ya no volvió a hacer presa. Pero al levantarse José Tomás se le veía herido, no dejaba de sangrar, y a pesar de la insistente recomendación de las cuadrillas, permaneció en el ruedo hasta dar muerte al animal, aunque hubo que aplicarle un torniquete para contener la hemorragia.
Finalmente montó la espada, pinchó una vez, y al segundo viaje agarró una estocada tendida que fue suficiente. Sin más, con el toro ya para el arrastre, José Tomás, que había brindado la faena al cantante Joaquín Sabina, entró en la enfermería por su propio pie. La cuadrilla recogió las dos orejas con las que fue premiado, paseándolas por el ruedo antes de llevarlas a la enfermería.
En la segunda corrida de la Feria de Linares, completan el cartel Juan Serrano 'Finito de Córdoba' y Curro Díaz.








