
LOS DATOS
Hace dos años Miranda cerraba el balance con apenas 237 nuevos pisos y apartamentos en ejecución. Y es que hasta el 20 de septiembre el pleno no aprobó el documento en el que se recogían las observaciones de la Ponencia Técnica del Consejo de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Castilla y León. Y que exigía reflejar, entre otros puntos, la nueva situación que se generó en Rottneros con la aparición de los yacimientos (hubo que renunciar al polígono). Pero también, modificaciones en el rango del suelo para agilizar la instalación del Grupo Dia -los promotores de la nave recibían hace apenas una semana la licencia para iniciar las obras-.
«Hubo un periodo en el que se suspendieron algunas licencias en lugares que se veían afectados por la modificación. Sí que es cierto que se concedieron menos licencias», explicó la responsable del área de Urbanismo, Aitana Hernando. Hoy las más de quinientas viviendas en proceso de ejecución se concentrarían en la zona de 'pequeña' junto al trazado ferroviario (135); en este mismo punto hay una licencia pendiente para otros 88 pisos. A ellas se añaden las viviendas proyectadas en Las Matillas (el proyecto de cooperativa 'Rosa de Miranda') y distintas actuaciones en el entorno de Avenida de Europa.
El año concluirá «seguramente» con un número de pisos en ejecución superior al que se produjo en 2006, año en el que ya se constató que la construcción se disparaba de forma significativa con una subida del 144%. Es en este punto, y siempre según los datos facilitados desde el Colegio de Abogados de Burgos, en el que se constata la singularidad del proceso que viene experimentando la ciudad desde que dio salida a su Plan General.
El 'paquete' de Viranda
En ese año se dieron licencia para 580 casas de las cuales el 45,86% (266) se otorgaron en el cuarto trimestre del año. Lo significativo es que del montante global, la Empresa Municipal de la Vivienda (Viranda) fue la principal beneficiaria al obtener los permisos para construir las 243 pisos de protección oficial proyectados en la ampliación de la Ronda del Ferrocarril.
Pero un vistazo rápido al entorno más cercano aporta otros elementos de análisis. De entrada lo abultado del crecimiento local nada tiene que ver con el experimentado en la capital. Burgos otorgó el último año licencia para ejecutar 2.414 pisos (un 25% más). Por contra en Aranda, que al igual que la capital no había sufrido las consecuencias de un Plan General en fase de modificación, sufrió una caída del 23% en el nivel de edificación. Pasó de las 726 viviendas de 2005 a 545 en 2006.
«El techo se alcanzó en 2004 en Burgos y luego ha ido aterrizando», explicó David Dobarco, presidente del Colegio. La inminente llegada del código técnico motivo «un incremento en las solicitudes» que se presentaron desde el ámbito privado no sólo en la capital, también en el ámbito provincial. Pero, en términos generales, se habla de «normalización». En la provincia se dieron autorizaciones para 6.989 viviendas durante el último año.






