Sin miedo a una posible desaceleración del consumo, El Corte Inglés -que ha protagonizado un proceso judicial contra uno de sus accionistas, , César Areces, por las diferencias sobre el valor de su participación del 0,7% del capital- ha acelerado el ritmo de aperturas en España. En lo que resta de año tiene prevista la puesta en marcha de cuatro nuevos mega-establecimientos, una proporción no conocida en su historia. Mientras, la gama de servicios ofertada sigue creciendo: a las ventas de seguros, coches y pisos se une la telefonía móvil como operador virtual.
Para poner pie en el mercado italiano, el grupo ha elegido finalmente Milán. Un gran almacén -formato de casi nula implantación en aquel país- abrirá sus puertas en el área comercial ideada por el arquitecto Renzo Piano. Prosigue además la búsqueda del emplazamiento adecuado en Roma, la futura segunda 'pata' del negocio de El Corte Inglés en Italia. Los planes en el exterior se completan con el tercer centro en Portugal, que se levantará en Cascáis, próximo a Lisboa, y con el acuerdo para la implantación de las tiendas Sfera en México a través de una empresa mixta.
La junta de accionistas de la compañía, celebrada ayer, aprobó las cuentas del pasado ejercicio y una ampliación de 13,5 millones de euros para financiar el plan de expansión. Al pago de dividendo en la sociedad matriz se destinarán 66,9 millones.
Edificio Windsor
El presidente del grupo, Isidoro Álvarez, avanzó que en el solar del antiguo edificio Windsor se construirá «uno de los más modernos e innovadores grandes almacenes de Europa». En el informe anual se apunta, por otra parte, que la sociedad El Corte Inglés se considera principal afectada por el siniestro del Windsor, ya que ocupaba las plantas bajas de aquel inmueble, y está preparando la reclamación por los daños sufridos.
En el ejercicio cerrado el pasado febrero, las ventas e ingresos del grupo crecieron el 7,8% hasta superar los 17.092 millones de euros. La continuidad de la expansión por todo el territorio llevó a la creación de 4.390 puestos de trabajo, un 4,7% más, hasta totalizar una plantilla de 105.000 personas. Esa cifra equivale, para todo el año, a 96.871 puestos de trabajo a jornada completa, de los que el 71,4% -69.176 personas- desempeñan labores comerciales.
Todas las filiales y participadas del grupo El Corte Inglés aumentaron su volumen de ingresos y ventas. La mayoría cerraron el año con beneficios, excepto las tiendas de moda Sfera y la recién nacida Bricor, dos negocios en fase de desarrollo, que arrojaron pérdidas.
Los ingresos y ventas de El Corte Inglés SA, el 'buque insignia' de la compañía ascendieron a 9.690 millones de euros -el 56,7% de la cifra total de actividad- y experimentaron un incremento anual del 7,3%. El beneficio neto de esta unidad de negocio, que ahora incluye los establecimientos de Portugal, fue de 464,37 millones, con avance anual del 7%.






