Los investigadores creen que el material descubierto en la localidad onubense habría servido para cargar el Seat Ibiza en el que huyeron los terroristas el viernes. El primer destino de este turismo habría sido servir como coche bomba en algún atentado planeado para julio.
La Policía lusa ha intensificado la búsqueda de la supuesta infraestructura de ETA en Portugal, ampliando la zona de rastreo a cinco departamentos del norte.






