
Según el portavoz de los bomberos de Atenas, Nikos Diamantis, las víctimas mortales del Peloponeso ascendían a 46 poco antes de la puesta del sol, cuando se debía suspender la búsqueda hasta el nuevo día. De estas personas, 36 perecieron en la prefectura de Ilias, 6 en Areopolis, en la provincia de Laconia, y 4 en los pueblos de Megalopolis, en Arcadia.
La Secretaría de Protección Civil advirtió de que hoy los vientos serán más fuertes aún y prácticamente toda Grecia estará bajo «alto riesgo» de incendios.
Por todo ello, a través de la cadena de televisión nacional, Caramanlis declaró a todo el país en estado de emergencia, con el fin de ofrecer ayuda inmediata a las regiones afectadas por el fuego y a las personas damnificadas y calificó los incendios de «catástrofe nacional sin precedentes». También decretó a partir de hoy tres días de duelo nacional tras expresar su «profundo pesar por los muertos» y exhortar a los ciudadanos a movilizarse para «proteger a la patria».
Citó en concreto «el caso de la madre que pereció calcinada con sus cuatro hijos menores al intentar huir de las llamas». La mujer se vio implicada en un accidente de tráfico en una carretera rural cerca del pueblo de Artemisa, en la prefectura de Ilias, el jueves, y falleció junto a sus hijos cuando huyeron del vehículo destrozado para refugiarse en un bosque.
Intencionados
Con el estado de emergencia, todos los servicios de la nación se ponen a la disposición del Gobierno, incluidos los medios privados en caso urgente. Caramanlis anunció, asimismo, que se aprobarán ayudas económicas para los damnificados y primas extraordinarias para los bomberos. Además, se creará un fondo de ayuda para situaciones de emergencia con un aporte inicial de cinco millones de euros.
El gobernante aludió a que gran parte de los incendios pudo ser intencionada y ordenó a los servicios secretos investigar las causas. Caramanlis manifestó en su mensaje a la nación que «no es pura coincidencia que haya tantos focos en distintos puntos» y prometió que «el Estado hará todo lo posible por localizar y castigar» a los culpables. «Nadie tiene el derecho de arrebatar vidas humanas, hacer daño al medioambiente, envenenar el alma de los griegos y destruir nuestra patria, que pertenece a todos y tenemos el deber de proteger con nuestro sacrificio», añadió el primer ministro
El jefe de Gobierno se comprometió a reforestar todas las extensiones quemadas para evitar que se edifique en tierra calcinada y anunció que el Estado controlará con fotografías aéreas y por satélite la plantación de árboles.






