
Cuco ha repetido en las entrevistas previas a la Liga que Osasuna no debe amilanarse. Pretende hacer creer a la afición de que lo visto en los últimos dos años (cuarto puesto en la Liga, con Aguirre; entre los cuatro mejores de la UEFA en el curso pasado) no es más que el principio. Hoy, en San Mamés, puede dar el primer paso para demostrarlo.
«Será un partido de esos que cada vez tiene más ambiente, de derbi, de rivalidad, que invita a las aficiones a ir de un sitio a otro. Y está el añadido de que es el primer partido de la temporada, de las caras nuevas por los dos lados. Además, después de tanto tiempo sin fútbol, nos apatece competir de verdad».
Reconstrucción
Osasuna se ha visto obligado a construir un nuevo bloque. Tras la marcha de Raúl García, David López, Iñaki Muñoz, Valdo, Webó, Milosevic... el presidente rojillo, Patxi Izco, se lanzó a bucear en el mercado. Nada de grandes estrellas a precios imposibles; la filosofía de los rojillos se basa en el ahorro, en vender caro y comprar 'gangas'. Así se han gastado este verano cerca de nueve millones; frente a los 25 que han ingresado. Han llegado jugadores como Pandiani, Portillo, Dady...
«Es cierto que han entrado bastantes caras nuevas y que hay un montón de cambios respecto al equipo inicial del principo de la pasa temporada, pero nos da igual», declaró Ziganda.
Cuco también se refirió al rival de esta tarde, el Athletic. «Después de lo que han sufrido, por fin van a jugar un partido con una mentalidad mucho más positiva. Estarán más tranquilos, tras meses de tensión terrible».
«Me da la sensación de que los rojiblancos no van a especular. Nosotros tampoco somos de esos. Si podemos, vamos para arriba», indicó el entrenador rojillo. Y advirtió: «El año pasado jugamos nuestros mejores partidos fuera de casa». Caparrós lo sabe, y ya ha tomado buena nota de ello.








