
Filmada con ritmo fluido y una ambientación exacta, 'Diario de un escándalo' retrata a una mujer sin afecto, en actitud de abandono radical. Porque Judi Dench es una muerta en vida y parece una silueta recortada en papel de seda amarillo que cruje sutilmente a cada gesto. Ella es, en todo caso, el elemento catalizador de esta ambiciosa película, que sería injusto que pasara desapercibida, puesto que se trata de una arriesgada expedición a los laberintos por los que transitan las almas más complejas.
Sir Richard Eyre pertenece a la raza casi extinguida de los cineastas que rechazan esa senda triunfal y tan trillada de los filmes que copian los modelos aplaudidos. Se molesta aquí en reinventar el mundo y muestra una asombrosa confianza en la capacidad de los espectadores para captar el sofisticado entramado humano que él organiza.






