
CRONOLOGÍA
Los primeros planes para atentar fueron abortados el pasado 21 de junio cuando dos miembros de la organización armada se dirigían hacia Portugal en un 'Ford Focus' con 130 kilos de explosivos y un mando a distancia. Un cargamento que, según los investigadores, iba a ser empleado en la utilización de un coche bomba.
Los terroristas se toparon con un control establecido en la frontera por la policía portuguesa y la Guardia Civil, por lo que abandonaron el turismo con los explosivos en la localidad de Ayamonte. Aunque los miembros de ETA lograron huir, los planes de instalarse en Portugal y utilizar este país como base para cometer atentados en el sur de España se vinieron abajo.
El 2 de julio, un investigación conjunta de la Guardia Civil con los servicios de información franceses (RG), condujo a la captura cerca de la frontera con Navarra del dirigente etarra José Antonio Aranibar Almandoz y los presuntos miembros de un comando especial, Aingeru Cardaño Reoyo y Ekaitz Aguirre Goñi. Los tres se disponían a recoger un vehículo cargado de explosivos. Según los datos obtenidos por los investigadores, los etarras iban a cometer un atentado inmediato con coche bomba haciéndolo estallar mediante un cable.
Ocho días más tarde, el 10 de julio, el Cuerpo Nacional de Policía evitó otro atentado con coche bomba en Santander al detener al presunto miembro de ETA Aritz Arginzoniz Zubiaurre, que estaba realizando vigilancias para perpetrar la acción terrorista. El etarra y un cómplice habían cruzado la frontera enviados por el dirigente de la banda Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', con indicaciones precisas para cometer un atentado en la capital cántabra.
Tras difundir el comunicado del 5 de junio, la organización terrorista sólo había conseguido hacer estallar dos pequeñas bombas cerca de la carretera por la que iba a pasar el Tour de Francia, en Belagua (Navarra) el pasado 25 de julio.
Sintonía
Pero la banda armada no sólo ha visto cómo sus intentos de atentado eran desbaratados por las fuerzas de Seguridad, sino que ha sufrido la detención de un importante número de activistas. Hasta 17 militantes han sido arrestados, la mayoría de ellos en Francia.
En suelo galo han sido apresados 14 terroristas, en una clara demostración de la sintonía que existe en esta materia entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el del conservador Ni-colás Sarkozy. Una de las operaciones más importantes se produjo el 26 de julio cuando fue detenido el supuesto jefe del aparato logístico, Juan Cruz Maiza.
Los primeros arrestos tras la ruptura del alto el fuego se produjeron el día 7 de junio: las autoridades francesas detuvieron en Bagnéres de Bigorres a Alaitz Areitio, Igor Igartua y Aitor Lorente, los tres relacionados con el aparato militar.
El primero de ellos había sido el responsable de la captación de nuevos militantes de ETA en Vizcaya al menos desde 2002; Igor Igartua se encontraba huido desde la desarticulación, el 3 de enero de 2000, del 'comando Vizcaya', con el que colaboraba en el seno de un grupo no fichado de información; y Aitor Lorente formó parte en 1997, como 'legal', del mismo 'talde'.
Apenas cinco días después, el 12 de junio, otro presunto miembro activista, Antonio Aspiazu Acelay, fue detenido en México. Estaba huido desde 2001 por su relación con el 'comando Nafarroa'. Apenas 24 horas después de su arresto, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska ordenó su ingreso en prisión incondicional.
En todo caso, las fuerzas de Seguridad ya habían asestado un primer golpe a la infraestructura de ETA antes incluso del fin del alto el fuego. El 1 de junio fue capturado en la ciudad canadiense de Vancouver Víctor Tejedor Bilbao, que podría haber formado parte de un comando de ETA a principios de los 80. Entre otras acciones se le atribuye haber participado en el ametrallamiento de Gerardo Huezo, empleado de 'La Gaceta Norte' de Bilbao, quien resultó ileso en 1981. A pesar de que fue detenido días antes del anuncio de ETA de poner fin a la tregua, su arresto no se conoció hasta mediados de junio.
La pista canadiense reapareció el 20 de junio. Iván Apaolaza Sancho era arrestado en Quebec. Había formado parte del 'comando Barahuste' y se le relaciona con el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, cometido en enero de 2000, apenas dos meses después de que la banda terrorista rompiese la tregua de Lizarra.






