Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Mundo

ANÁLISIS
Washington escucha a los uniformados
25.08.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Se da por hecho que Bush decidirá antes o después una significativa reducción de las fuerzas militares en Irak, pero lo hará mientras intenta salvar su criterio central e inalterable: sólo las recomendaciones del mando militar impondrán el repliegue, no consideraciones políticas en Washington. Dicho y hecho: según 'Los Angeles Times' ayer, el general Peter Pace, jefe del Estado Mayor Conjunto y, como tal, el militar de más autoridad en la nación, recomendará al presidente que reduzca mucho el nivel de tropas porque todo lo que sea mantener en Irak más de cien mil soldados comprometería gravemente la capacidad militar de actuar eventualmente en otro escenario.

¿Pensando en Irán? No necesariamente, porque la operación contra ese país, si se produce, tomará la forma de un gran bombardeo desde el aire -una lluvia de misiles de crucero y bombas capaces de penetrar el hormigón subterráneo- y no una invasión por tierra, que sería otro desastre. De modo que lo que hace el general Pace, que le debe el cargo a Bush, es dar a la Casa Blanca el argumento que necesita para quedar bien. Un argumento técnico, no político.

Lo mismo hará, desde una solvencia profesional que se le reconoce unánimemente, el general David Petraeus, jefe supremo en Irak, que el día 11 ó 12 de septiembre debe presentar al Congreso su esperado informe, como hará también el embajador en Bagdad, Ryan Crocker. Se da por hecho que ambos repetirán lo sabido: hay mejoras de la seguridad en Bagdad tras el refuerzo de los últimos meses, pero insuficientes, el Ejército iraquí no está listo para tomar el relevo y el Gobierno de Al-Maliki es políticamente incapaz.

Pace ha sido un jefe poco brillante y cuando a finales de septiembre deje su función será uno de los contados titulares del mando supremo que no haya sido prorrogado al menos por un período más. Se susurra, incluso, que su criterio está dictado también por el hecho de que Petraeus le roba el 'show', pues realmente debería ser él quien presentara el informe que previamente le habría presentado su subordinado. Pero Bush, claramente, apostó más por el segundo, quien tiene, aparentemente, un estatus que le permite hablar con el presidente sin intermediarios.
Vocento
SarenetRSS