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El BCE dice ahora que no subirá los tipos en septiembre si persiste la tormenta financiera
La autoridad monetaria rectifica después de que Sarkozy se pronunciara contra la medida por temor a que frene en seco el crecimiento de la economía
25.08.07 -
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El BCE dice ahora que no subirá los tipos en septiembre si persiste la tormenta financiera
DUDAS. Jean Claude Trichet, presidente del BCE, en una reciente comparecencia. /AP
El Banco Central Europeo (BCE) da marcha atrás. No se seguro que eleve los tipos de interés en su próxima reunión, como había dejado entrever, según anunció ayer un portavoz oficial. Si se normalizan los mercados financieros, azotados por la crisis de las 'hipotecas basura' en Estados Unidos, «es posible» que los aumente un cuarto de punto, hasta el 4,25%, en el encuentro que celebrará el 6 de septiembre. Si persisten las turbulencias, «esperará», añadió la misma fuente.

La tormenta desatada por los créditos de alto riesgo en EE UU ha movilizado al BCE, que en dos semanas ha inyectado 324.600 millones de euros en el sistema financiero, aparte del dinero 'colocado' en sus subastas habituales, para garantizar su liquidez. Con esas operaciones pretende asegurar a las entidades de la Eurozona el efectivo necesario para atender las peticiones de préstamos de sus clientes, ante los recelos de algunas de ellas a dejarse fondos entre sí por el temor a que sus competidores esté 'salpicados' por el 'crack' inmobiliario y no se lo devuelvan. La última de esas adjudicaciones -40.000 euros a un plazo de 91 días- se produjo el jueves. Al comunicarla el día anterior, la autoridad monetaria dejó entrever que mantenía su propósito de encarecer el precio del dinero de inmediato.

Todos los analistas interpretaron así su proclamación de que las turbulencias en los mercados no modificaban la línea de actuación esbozada el 2 de agosto por su presidente. Jean Claude Trichet subrayó entonces la conveniencia someter a una estrecha vigilancia el control de la inflación al haber aumentado, a su juicio, los peligros que le acechan a corto y medio plazo. Y lo hizo con una contundencia que no dejó lugar a dudas sobre sus planes y con las mismas palabras que suele utilizar antes de decretar un incremento.

Aunque «muchos expertos» entendieron que el BCE lanzaba así «una señal de que quiere subir los tipos el mes que viene, esa interpretación es incorrecta», señaló ayer un portavoz de la institución. En realidad -explicó-, el banco quiso dejar «todas las opciones abiertas». «Si hay una normalización de los mercados, todavía es posible» un alza del precio del dinero en septiembre. «Si no, esperará al próximo paso», añadió.

Presiones

El BCE se pronunció ayer en esos términos después de que las dos principales potencias de la zona euro -Alemania y Francia- hayan 'telegrafiado' en los últimos días que no ven con buenos ojos un aumento de tipos. Ambos países sostienen que, en el contexto actual, la medida sólo serviría para agudizar la contracción del crédito -y, por lo tanto, de la inversión- y frenar el crecimiento de la economía, que ya puede verse afectado por la crisis de las 'hipotecas basura'.

Las presiones de Berlín y París han sido insistentes esta semana. El presidente galo, Nicolas Sarkozy, esbozó ayer su oposición a un incremento del precio del dinero al calificar de «interesante» la actuación de la Reserva Federal de EE UU -ha rebajado medio punto el tipo que cobra a los bancos por prestarles dinero- y ponerla como ejemplo para el BCE. El mandatario francés -explicó el portavoz de su Gobierno, Laurent Wauquiez- consideró que, para hacer frente a ante una situación como la causada por el 'crack' inmobiliario de Estados Unidos, la autoridad monetaria no debiera privarse de utilizar el arma que representan los tipos de interés. La peor manera de actuar -aseguró- sería restringir los créditos a los hogares y las pequeñas empresas, por el riesgo que implica de limitar la actividad económica.

En Alemania, ocho influyentes economistas, interrogados por el diario 'Handelsblatt', advirtieron al Banco Central Europeo de que no sería aconsejable en estos momentos encarecer el precio del dinero. «Tenemos un problema grave de crédito en el sector financiero. Un endurecimiento de las condiciones para acceder a préstamos está completamente fuera de lugar», señaló Thomas Mayer, economista jefe del Deutsche Bank.

Mientras, la canciller Angela Merkel exigió «reglas» que refuercen la transparencia del mercado financiero y de los fondos de alto riesgo. La Comisión Europea se ha negado esta semana a modificar la normativa sobre estos productos.
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